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| Fotografía tomada de Bookshelf Porn |
Un párrafo sin errores. No se trataba de resolver un
acertijo, de componer una pieza literaria o de encontrar razones para defender
un argumento resbaloso. No. Se trataba de escribir un párrafo que condensara un
texto de mayor extensión. Es decir, un resumen. Un resumen de un párrafo. Donde
cada frase dijera algo significativo sobre el texto original. Donde se
atendieran los más básicos mandatos del lenguaje escrito –ortografía, sintaxis–
y se cuidaran las mínimas normas de cortesía que quien escribe debe tener con
su lector: claridad, economía, pertinencia. Si tenía ritmo y originalidad,
mejor, pero no era una condición. La condición era escribir un resumen en un
párrafo sin errores vistosos. Y no pudieron.
Está bien, no voy a generalizar. De treinta estudiantes,
tres se acercaron y dos más hicieron su mejor esfuerzo. Veinticinco muchachos no
pudieron escribir el resumen de una obra en un párrafo atildado, entregarlo en
el plazo pactado y usar un número de palabras limitado, que varió de un
ejercicio a otro. Estudiantes de comunicación social entre su tercer y su octavo
semestre, que estudiaron doce años en colegios privados. Es probable que entre
cinco y diez de ellos hubieran ido de intercambio a otro país, y que otros más
conocieran una cultura distinta a la suya en algún viaje de vacaciones con la
familia. Son hijos de ejecutivos que están por los cuarenta y los cincuenta,
que tienen buenos trabajos, educación universitaria. Muchos son posgraduados. En
casa siempre hubo un computador; puedo apostar a que al menos veinte de esos
estudiantes tiene banda ancha, y que la tele de casa pasa encendida más tiempo en
canales de cable que en señal abierta. Tomaron más Milo que aguadepanela, comieron
más lomo y ensalada que arroz con huevo. Ustedes saben a qué me refiero.
Por supuesto que he considerado mis dubitaciones, mis
debilidades. No me he sintonizado con los tiempos que corren. Mis clases no
tienen presentaciones de Power Point ni películas, a lo más vemos una o dos en
todo el semestre. Quizá ya no es una manera válida saber qué es una crónica
leyendo crónicas, y debo más bien proyectarles diapositivas con frases en mayúsculas
que indiquen qué es una crónica y en cuántas partes se divide. Mostrarles la
película Capote en lugar de leer A sangre fría. No debí insistir tanto en
la brevedad, en la economía, en la puntualidad. No pedirles un escrito de cien
palabras sino de tres cuartillas mínimo. Que lo entregaran el lunes, o el
miércoles.
De esas limitaciones e inseguridades mías, quizá, vengan las
pocas y tibias preguntas de mis estudiantes este último semestre que di clase,
sus silencios, su absoluta ausencia de curiosidad y de crítica. No supe
preguntar esta vez, no supe invitarlos a pensar. De ahí quizá vengan sus
párrafos aguados, con errores e imprecisiones, inútilmente enrevesados, con
frases cojas y desgreñadas. Esos párrafos vacilantes, grises, temblorosos que
me entregaron durante todo el semestre. Pareciera que estoy describiendo a un grupo
de zombies. Quizá eso es lo que son. Los párrafos, quiero decir.
El curso se llama Evaluación de Textos de No Ficción y pertenece
a la línea de Producción Editorial y Multimedial de la carrera de Comunicación
Social de la Universidad Javeriana. En cuanto a lecturas, siempre propuse piezas
ejemplares en los géneros más notorios de la no ficción: crónica, perfil,
ensayo, memorias y testimonios. Los autores iban variando de un semestre a
otro. Capote, Talese, Hersey, Abad Faciolince, Mitchell, Wolf, Paz, Rossi, Salcedo
Ramos, Borges, Caparrós, Tejada Cano, Reyes, Samper Pizano, Sacks… A partir de
esos clásicos nacionales y extranjeros los estudiantes intentaban escritos como
los que debe elaborar un editor durante su ejercicio profesional. Primero un
resumen: todos los textos de los editores son breves, o deberían serlo
–contracubiertas, textos de catálogo, solapas, etcétera–. Una vez que la
mayoría hubiera conseguido un resumen bien hecho pasábamos a escritos más
complejos: notas de prensa y contracubiertas, para terminar con un informe
editorial o una reseña.
En una de las sesiones semanales revisábamos lo que veníamos
leyendo, y yo intentaba dirigir la conversación para que identificaran las
características del género, así como las fortalezas y debilidades del texto en
cuestión. La otra sesión la dedicábamos a revisar y pulir los ejercicios
escritos de los estudiantes. En el centro de todo el programa estaban la
participación y la escritura de textos breves a partir de otro texto mayor. Insistí
siempre en la participación en clase para fomentar actividades que noto algo
empañadas en la actualidad: la escucha atenta, la elaboración de razones y
argumentos, oír lo que uno mismo dice y lo que dice el otro en una
conversación. Buscaba que practicaran hacerse entender en un grupo, una
herramienta que estimo fundamental no sólo para la vida profesional, sino para
la vida civil. El otro concepto
transversal –debo posar de académico—del curso, la economía lingüística,
buscaba mostrarles la importancia de honrar la prosa. Si uno en cien palabras
debe sintetizar un libro de 200 páginas debe cuidar cada palabra, cada frase,
cada giro. En últimas, la palabra escrita les dará de comer a estos estudiantes
cuando sean profesionales, no importa si se desempeñan como editores de libros,
revistas o páginas web, como periodistas o como profesores e investigadores. Cada
palabra es importante, cada frase debe decir algo pertinente.
La inmensa mayoría de estudiantes de este último semestre
que di clase, y los de dos o tres anteriores, nunca pudieron pasar del resumen.
No siempre fue así. Desde que empecé mi cátedra, en 2002, los estudiantes
tenían problemas para lograr una síntesis bien hecha, y en su elaboración nos
tomábamos un buen tiempo. Pero se lograba avanzar. Asimismo, siempre hubo otro
ambiente en mis clases. O motivé yo un ambiente distinto, no sé. Notaba un calibre
más inquieto en los veinteañeros que estaban frente a mí. Más dubitativo. Más
curioso. Había más preguntas en el ambiente. No encuentro otra forma de
decirlo. Lo que siento de tres o cuatro semestres para acá es más apatía y
menos curiosidad. Menos proyectos personales de los estudiantes. Menos
autonomía. Menos desconfianza. Menos ironía. Menos espíritu crítico.
Debe ser que no advertí cuándo la atención de mis
estudiantes pasó de lo trascendente a lo insignificante. El estado de Facebook.
“Esos gorditos de más”. El mensaje en el Blackberry que no da espera. Debe ser
que no me supe sintonizar para el momento en que La Tigresa de Oriente se
volvió más cool que Patti Smith.
Nunca he sido mamerto ni amargado ni ñoño, no me voy a
engañar: a los veinte años fumaba marihuana como un rastafari y me descerebraba
con alcohol cada que podía al lado de mis cuates. Quería ver tetas, e hice
cosas de las que ahora no me enorgullezco por tocarlas. Empeñé mucho, mucho
tiempo en eso. Pero leía. Mis amigos veían películas como si se les fueran a
salir los ojos. Podíamos discutir una hora, cuál de todos más copetón, si John
Cazale era el Freddo de El Padrino y el
compañero de Pacino en Tarde de perros.
O en qué discos de Lou Reed había tocado el bajo Fernando Saunders. Esas cosas
que no interesan. O sí. No sé, en esos tiempos lo importante, creo, era
discutir, especular, quedar picados para buscar después el dato inútil. Interesaba
eso: buscar. A otros por supuesto les interesaban el dinero, el poder y las
chicas. Y no leían. Pero había muchas personas de nuestra edad que estaban
haciendo cosas, que se preguntaban cosas, que especulaban. Estoy por pensar que
la curiosidad se esfumó de estos alumnos míos desde el momento en que todo lo
comenzó a contestar ya, ahora mismo, el doctor Google.
Es cándido echarle la culpa a la televisión, a Internet, al
Nintendo, a los teléfonos inteligentes. A los colegios, que se afanan en el
bilingüismo sin alcanzar un conocimiento básico de la propia lengua. A los
padres que querían que sus hijos estuvieran seguros, bien entretenidos en sus
casas. Es cándido culpar al “sistema”. Pero algo está pasando en la educación
básica, algo está pasando en las casas de quienes ahora están por los veinte
años o menos.
Mi sobrino le dice a su madre, mi hermana, que él sí lee,
que lee mucho en Internet. Es una respuesta generacional y genérica. La
pregunta es cómo se lee en Internet. Lo que he visto es que se lee en medio del
parloteo de las ventanas abiertas del chat, mientras se va cargando un video en
Youtube, siguiendo vínculos. Lo que han perdido los nativos digitales es la capacidad de concentración, de introspección,
de silencio. La capacidad de estar solos. Sólo en soledad, en silencio, nacen
las preguntas, las ideas. Los nativos digitales no conocen la soledad ni la
introspección. Tienen 302 seguidores
en Twitter. Tienen 643 amigos en
Facebook.
Dejo la cátedra porque no me pude comunicar con los nativos
digitales. No entiendo sus nuevos intereses, no encontré la manera de
mostrarles lo que considero esencial en este hermoso oficio de la edición. Quizá
la lectura sea ya otra cosa con la que no me pude sintonizar. De pronto ya no
se trata de comprender un texto, de dialogar con él. Quizá la lectura sea ahora
salir al mar de Internet a pescar fragmentos, citas y vínculos. Y en
consecuencia, la escritura esté mudando a esas frases sueltas, grises, sin vida,
siempre con errores. Por eso los nuevos
párrafos que se están escribiendo parecen zombies. Ya veremos qué pasa dentro
de unos pocos años, cuando los alumnos de mi último semestre de clases tengan
treinta y estén trabajando en editoriales, en portales y revistas. Por ahora,
para mí, ha llegado el momento de retirarme. Al tiempo que sigo con mis cosas
voy a pensar en este asunto, a mirarlo con detenimiento. Pongo el punto final a
esta carta de renuncia con un nudo en la garganta.

317 comentarios:
«El más antiguo ‹Más antiguo 201 – 317 de 317Profesor, por lo menos usted tiene el valor de, primero: hacer un "alto en el camino" y segundo: de aprender a ser profesor antes de ponerse a dictar una cátedra. ¿Hay estudiantes mediocres? Sí. ¿Hay profesores mediocres? Sí. La mediocridad es un meme cultural, a veces, un patrón de crianza; echarle la culpa a las TIC's es atrevido y anacrónico (me parece bien que lo reconozca). Un aprendizaje se inicia con los intereses del que aprende. Do it yourself - Cultura Edupunk -
Verdad tan grande como las inundaciones.
Me gustaria que dictara clases independientes a personas que de verdad quieran aprender a escribir bien, por su puesto que Ud. lo disfrutaría y otros aprenderíamos y creo, hasta obtendría mejores ingresos.
Nadie le enseña nada a nadie, cada cual aprende lo que quiere aprender, el profesor es un guia, un orientador.
Cuándo y dónde inicia sus clases?
Ingeniero Docente
es mejor estar de brazos cruzados?. Los chicos son victima de una formación y educación mediocre de los padres de familia y de si mismos. El docente no puede pretender cambiar esto en unas pocas horas que pueden compartir en sus vidas. Quizas sembrar en los estudiantes la semilla para cuestionar su actual condición es un buen paso, y pues lo esta intentando (quizas un poco fuerte el golpe para los principales afectados, pero muchos estaran acostumbrados a hacer oidos sordos a lo que no les gusta, a que la culpa nunca es propia, pero otros se haran sus propias preguntas).
Excelente artículo, es una gran realidad que se vive dentro de las universidades, la apatía e indiferencia de los estudiantes es cada vez mayor, me tomaré la libertad de copiarlo en mi blog.
Cordial saludo Camilo,
Soy docente de lenguas egresada hace pocos años, soy nativa digital y estoy de acuerdo con usted, nosotros NO sabemos escribir, se nos dificulta cada día más. Estoy segura que parte del problema son las redes sociales como facebook.
Me encantaría tomar una cátedra con usted y volver a la vieja escuela y aprender a escribir como se debe. No debemos perder este bello medio de comunicación, como lo es la escritura. D
Quejarnos de los pobres resultados en el manejo del lenguaje escrito por parte de la mayoría de los estudiantes adolescentes, colegiales o universitarios, debe invitarnos a mirar las causas del problema desde varios ángulos.
¿Qué estímulos literarios reciben los niños en casa? ¿Leen los padres de familia, escriben? ¿Los libros y las revistas hacen parte de la canasta familiar, los miembros de familia van juntos a recitales y ferias del libro?
No creo que la lectura y la escritura sea una labor presente en la cotidianidad de las personas, a no ser que sea parte de su estudio o trabajo, e incluso allí, las exigencias escriturales están delimitadas por las naturaleza de las tareas: escribir informes o reportes para los cuales incluso se memorizan fórmulas prácticas para salir del paso y la estimulación de la creatividad es poca o nula.
Lo cierto es que el gran grueso de las personas no somos usualmente buenos escritores en el día a día. No ejercitamos este oficio.
Conozco muchos adultos que ni siquiera tienen la cortesía de contestar los correos electrónicos: ni profesores ni jefes ni compañeros ni colegas.
No hay que negar que también existe mucho profesor que no lee lo suficiente, ni siquiera como pasatiempo, es flojo escribiendo y se le nota que no prepara clase ni corrige los trabajos de sus estudiantes. La disculpa sería que eso consume tiempo y es engorroso. Y el sueldo o su realidad laboral no los estimula. Sin entrar a cuestionar cuál es su filosofía de enseñanza, su vocación de Maestro, sus curiosidades intelectuales o energía vital. En todos los gremios e instituciones hay zombies casi vitalicios.
Somos los profesores los encargados de entrenar las habilidades escriturales de los estudiantes, paso a paso, palabra a palabra, renglón a renglón hasta formar un primer párrafo pequeño y de allí ir sumando para lograr una primera página bien elaborada, desde los primeros años; y a la par, ir estimulando la autonomía y el aprovechamiento de talentos. No creo que los profesores conozcan de cerca los talentos de sus estudiantes pues no buscan estrategias para descubrirlos ni estimularlos, de manera infatigable.
El movimiento estudiantil colombiano actual ha mostrado que los jóvenes son inteligentes, reflexionan, son aguerridos, se plantean acciones y las llevan a cabo introduciendo cambios en prácticas pasadas para lograr resultados diferentes. ¿No fueron acaso sus comunicados elaborados con ideas claras y redacción bien templada?
Sé de muchos adolescentes que ganan los primeros puestos en concursos de poesía y cuento organizados por diferentes instituciones. Otro tanto tienen blogs en los que escriben textos que, aunque están por fuera de cánones establecidos, no dejan de ser interesantes y de buena calidad.
Todos estamos en la misma barca: padres, maestros, directivos, estudiantes. ¿Hay unificación de criterios, trabajamos mancomunadamente para producir más apoyo que quejas?
Quizás la cuestión radica en que vemos a los alumnos como estudiantes, no como aprendices. La diferencia es grande.
Necesitamos entrenarnos todos en estrategias educativas y de acompañamiento académicos diferentes. ¿Las conocemos, hemos ensayado otras opciones?
Creo que nos damos por vencidos demasiado rápido.
anuar bolaños.
Debería ver esto Camilo.
http://www.youtu.be/eD5Pr55V9tE
http://www.youtu.be/xtShUEXP3hE
http://www.youtu.be/hUjXesl2po8
Publicamos su entrada en:
http://www.facebook.com/DisyDeb
Me puede contactar en: http://www.facebook.com/Sacnoth.XIII?ref=tn_tnmn
Tengo la oportunidad de dar talleres de Tv Documental en un Colegio Alemán en Sao Paulo, y creame que a veces no se lo que estoy haciendo aquí , no se puede criticar, todo tiene que ser fácil, hay que consentir a los alumnos un mundo irreal, yo doy talleres en las clases 12 y 11, la mayoría de los alumnos no saben escribir bien ,ni en portugués ni en alemán una mediocridad asustadora.
tú me diste clases, así que no eres tú, ni tu forma de dar clases es la disposición de muchos compañeros... en fin de lo que se perdieron jejeje
Mis respetos y mi admiración. Usted es un docente honesto a carta cabal. Comparto su impotencia y su desilusión; aunque más, la incertidumbre de hacia dónde van estas nuevas generaciones de profesionales, bachilleres, básicos y párvulos.. Es un círculo cerrado de mediocridad. Malos y apáticos profesores; apáticos y malos estudiantes y viceversa.(Como diría por allí una culta niña:"de la misma manera y en sentido contrario". ¡Dios les ilumine el intelecto! Atentamente,
Ana María Sanchez
Ojalá el artículo escrito por el profesor sirva de llamado de atención tanto a los estudiantes como a los maestros pues es hora de reformular una “educación-mercado” que está totalmente orientada a castrar la creatividad, a domesticarnos a punta de sancionar el error y nos enfoca tan sólo en el intelecto y en la necesidad de acumular miles de títulos para poder competir en el mercado de carne humana.
El amor al conocimiento (o a las múltiples formas de conocimiento), se cultiva y está muy lejos de la imagen del portador de saber que enseña y el alumno pasivo que simplemente recibe o repite. Creo comprender al profesor y estar de acuerdo con sus preocupaciones, pero la verdad, le hace un gran favor a la universidad; una persona que sale corriendo cuando no encuentra lo que esperaba no es capaz de aprender algo nuevo, ni de escuchar y mucho menos de enseñar de una manera creativa.
Perdonen la repetición de palabras, los párrafos mal escritos, la falta de tildes y mi terrible puntuación… estoy aprendiendo y lo seguiré haciendo si es que no me descabezan en el intento… claro que… si, descabécenme a ver si aprendo a recorrer nuevos caminos que no se basen tan sólo en el intelecto.
La educación no solo sucede en el país de Colombia si no que también ocurre en toda América.
Soy peruano, escuché un caso en el colegio de mi hermana, que un padre de familia tuvo que cambiar a su hija del colegio porque le exigían mucha lectura y la educación que ofrecia era mucho para su hija según el progénitor.
Al contrario mi hermana llevaba la misma educación y andaba por un buen nivel de conocimientos.
Me indigna las personas ignorantes que no se hacen una mea culpa y que dependen que el colegio tiene que ser la formación de su hijo, cuando tienen que ser ellos los primeros educadores de los valores que van a inculcarle.
Soy estudiante de periodismo, y tuve una experiencia igual a la vuestra profesor Camilo. Ya que mi maestro de Redacción periodística nos mantuvo en un solo tema durante dos meses metidos en un solo párrafo ya que nadie entendía la clase y tampoco lo que era una noticia.
Todos eramos estudiantes de un taller de Sistematización en la que se reunían alumnos de V al X ciclo, habián alumnos que ejercían la carrera en algunos medios, y otros como encargos de prensa de varios partidos politicos y relacionistas públicos; merecedores de su poco conocimiento llegaban en unos grandes autos y sus monstruosas Latops que me explicaba a mi mismo que uso le daban a esos equipos.
Lamentablemente no pudimos continuar con el programa porque nos quedamos en un solo tema donde muchos no pudieron salir y fuimos algunos los que intentamos escalar ese hoyo.
Y en la clausura del curso el profesor mortificado, notándosele una impotencia y gran tristeza por no haber logrado lo que el queria poner en práctica que no pudo lograr. Nos mantuvo tras una hora de discurso compartiendo experiencia y conocimientos de como empezó el periodismo y las duras y satisfactorias noches a las que consumia sus pestañas para leer y devorar los libros en su soledad -estoy seguro que tampoco pudieron entenderlo-.
La educación de ahora es fantasiosa. Son pocas las universidades que pueden llegar a formar buenos alumnos, aunque valgan verdades también dependemos muchos de una independencia de autodidacta para comprender lo que es la realidad. Porque los maestros solo emiten un juicio y nosotros estamos para analizarlo y también darle un juicio y una opinión que debemos sostener con argumentos racionales para cambiar lo que creemos y estamos seguros que es verdad.
El internet es un instrumento que me ha aportado mucho conocimiento tanto en las lecturas de algunos libros que no conocia como varios temas que hubiese tardado en conocerlo.
Las redes sociales aportan un minimo porcentaje de conocimiento pero es un río caudaloso que en menos de lo posible sin darte cuenta te va arrastrando, por eso solo hay que tener el criterio para caminar por los márgenes.
Ha escrito un buen artículo de acuerdo con lo dicho y por la realidad que muchos de ustedes como catedráticos conocen.
Gracias por difundir la realidad que se vive y que cada vez se hace menoscabo el valor por el arte de una buena cultura.
Me gustaría, entre mi ignorancia, responder su comentario. De poder hacerlo, dígame el espacio mas adecuado.
No conozco muy bien esto de los blogs, por lo que de antemano ofrezco disculpas ante mis errores de novato; y espero que tambien perdone mis errores otrográficos.
Anhelo una respuesta positiva de su parte. Me encantaría que leyera mi humilde opinión.
Muchas Gracias por su tiempo
Mi opinión sobre este debate: http://hipermediaciones.com/2011/12/10/educacion-aburrimiento-y-el-sindrome-del-boreout/
el pandemonium Menos autoestima y más aprender a leer
[...Estos son sólo dos ejemplos estúpidos que se acaban de cruzar en mi camino, pero si tienen ustedes la paciencia y el estómago suficiente como para leerse al azar unos cuantos centenares de comentarios de los lectores en blogs, prensa digital, foros, twitters, facebooks y demás, no tardarán en llegar a la conclusión de que una buena parte de la humanidad no entiende lo que lee. Y lo que es más misterioso aún: sin entender ni un pijo de lo que acaban de tragarse, demuestran tener una opinión formada sobre ello. Sin complejos. Maricón el último...
El tema es aún más sangrante si se tiene en cuenta que esta es, supuestamente, la generación audiovisual, aquella que ha sido amamantada con el biberón digital de las imágenes en movimiento; la de Facebook y Twitter y Youtube; la de los vídeojuegos con guiones de 100 páginas; la de los mp3 descargados a chorro; aquella que tiene a su alcance todas las obras de arte de la historia de la humanidad, todas, a un único clic de distancia; la del cine de efectos especiales apabullantes y ritmo, más que frénetico, colérico; la de las series de TV de trama compleja y laberíntica, esas cuyos personajes ostentan nombres de filósofos de la Ilustración Escocesa. La de la educación gratuita, la de las bibliotecas atiborradas, la de todos los gastos pagados. La generación post-post-modernista, la de la autoconciencia, la autoestima y el cinismo por bandera...
Pero eso sí: todos estos chavales tienen carrera. ]
[ Un gran logro del estado del bienestar, cierto. Ni un solo analfabeto sin estudios superiores... ]
Con respecto a su articulo, su decisión es asertiva, tiene su punto de vista y lo respeto, comparto sus criterios y siga adelante, éxitos.
Querido profesor: Lo que hay que hacer ahora es dictarle clase a los teléfonos inteligentes ellos sí..que la inteligencia se paso de los dueños a los aparatos. Ahí esta el filón...
PD. Lo siento en verdad.
Guillermo Bustos
Tengo 24 años y acabo de empezar la carrera de Comunicación Social. Son lamentables las deficiencias que tenemos, sin embargo me atrevo a sugerir que los "nativos digitales" tienen un mundo de posibilidades por delante. Animo a que reorientemos nuestros esfuerzos para aprehender y enseñar que la tecnología debe estar a nuestro servicio y no al contrario.
Su artículo está corriendo por el mundo. No sabía si era puro correo basura, spam, o real como la vida misma; al final parece ser esto último. Supongo que sus “habichuelas”, y quizás las de su familia, no dependerán exclusivamente de dicha cátedra en Comunicación Social de la Universidad Javeriana. Si no fuera así su decisión me parecería por lo menos arriesgada. Necios e incompetentes hay en todas partes y buena parte de la vida se pasa tratando de lidiar con ellos, si no hay más remedio…
Es una obvia verdad lo que dice el texto. Pero… ¿qué tal si reflexionamos sobre la responsabilidad que tenemos los profesores, aprobando a quien no aprobaríamos hace diez o veinte años, por simple compasión o por dejarnos llevar por la corriente, y sin tener que hacerlo?
Pero es que alguna vez nos enseñaron o los estamos enseñando a pensar, analizar, a desarrollar el pensamiento crítico? cuando en CO la prioridad al menos por mi experiencia ha sido la memorización!!! Como estudiante, y como docente creo que el rollo es 30% del docente, 30% del estudiante, 30% de la familia y 10% de una sociedad que se la pasa tachando al rebelde... donde la rebeldia ha de ser entendida como intentar ver/pensar más allá de donde otros te piden hacerlo. AD
Respetado Profesor y colega:
Como docente universitario que he sido por más de cuatro décadas, comparto sus inquietudes y su frustración. Yo también he pasado muchos domingos corrigiendo oraciones sin verbo, párrafos deshilvanados, escritos pobres en ideas o, peor aún, leyendo “ensayos” que a la postre resultaron ser burdos plagios.
Lo que no comparto es su pesimismo sobre lo que estos jóvenes veinteañeros pueden aprender de buenos maestros como usted. Escribir bien es una meta alcanzable para cualquier persona normal (me refiero a la escritura necesaria, no a la escritura como arte de la palabra). Si estos jóvenes estudiantes no escriben, como esperaríamos que lo hicieran después de pasar quince años en el colegio y de aprobar el examen del ICFES, ¿por qué no empezamos por preguntamos dónde está la raíz del problema, en lugar de etiquetarlos definitivamente como personas negadas para la escritura? ¿Si son capaces de aprender otras formas complejas de expresión como la música o las artes visuales, por qué extraña razón no serían capaces de aprender a escribir? ¿Qué responsabilidad tienen en esto quienes fueron sus profesores de lenguaje en el colegio?
Si aceptamos que escribir y leer son competencias comunicativas básicas para toda la vida -no sólo para el breve paso por la universidad-, y si un número significativo de estudiantes no ha alcanzado los niveles exigidos de lectura y escritura, no tenemos otra alternativa que encargarnos de llenar esos vacíos, en lugar de seguir buscando a los culpables, o cerrar los ojos y dejar que ellos los llenen por su cuenta. No es esta una concesión especial que les hacemos a los estudiantes, sino una consecuencia de la responsabilidad que adquiere la universidad por el solo hecho de haberlos admitido.
Como profesor de escritura en la universidad, sé que esta no es una tarea fácil ni agradecida, sino una labor lenta, callada y sin resultados espectaculares al corto plazo. No nos van a dar ningún premio por esto, ni nuestros nombres van a quedar inscritos en la historia de la educación. Al igual que usted, termino cada semestre con el sentimiento de estar persistiendo un esfuerzo utópico e inútil. Lo que me anima a continuar es la convicción que tengo en la inagotable capacidad de aprender de estos jóvenes y en que enseñarles a escribir es enseñarles a pensar y a expresar claramente lo que piensan, para que no sean otros los que terminen pensando por ellos. Por eso, Profesor Camilo, por favor, no renuncie!
Cómo no van a desaparecer los medios impresos si los futuros escritores y editores de libros y revistas no fueron capaces de escribir un resumen. Yo sueño con escribir cuentos para niños, para llegar a la mente y al corazón de personas puras que aún no han sido contaminadas con la pereza y la mala educación. Me encantaría asistir a alguna conferencia suya, porque supongo que de clases no quiere saber por el momento. Gracias por este escrito que publicó y en el que desnudó no sólo la realidad que vivimos sino su alma y su corazón.
Apreciado Profesor Camilo Jiménez
Ud ha dado muestra de honestidad con ud mismo.
Pero no tiene un discurso que explique el ¿por qué de esas formas de actuar de esos estudiantes?.
Ud existía como coactor de una cultura formativa ESTÁTICA.
En ella, los docentes, relacionan a los estudiantes con discursos elaborados.
Discursos que son seleccionados, ordenados y distribuidos en un plan de estudio. Como la asignatura “Evaluación de Textos de No Ficción y pertenece a la línea de Producción Editorial y Multimedial de la carrera de Comunicación Social de la Universidad Javeriana”
Con los contenidos (temas o códigos elaborados) de esos discursos elaborados se trata de relacionar, a los estudiantes, para que respondan por lo que, en cada modalidad de ese tipo de cultura formativa, se considere como lo relevante. Ya sea para repetir, dicho discurso elaborado, mecanizarlo o aplicarlo.
Pero no para validarlos. A partir de orientarlos para que produzcan un tipo de pensamiento, envuelto en un discurso, dos caras de una misma moneda, bajo una forma oral o escrita.
Si no orientan a los estudiantes para que produzcan ese tipo de pensamiento/discurso elaborado, que han de presentar de forma oral o escrita, ¿qué se les ha de evaluar?. ¿qué papel ha de jugar ese discurso elaborado, sobre lingüística discursiva o ¿textual?, en la reproducción simbólica discursiva significadora, de ciertos hechos para presentarlos de manera escrita y evaluar esa sistematización, que se ha de presentar periodísticamente?.
Si no producen un tipo de pensamiento no hay discurso; y, si no hay discurso, no tendrán nada que presentar, en forma oral o escrita.
Y quien no investiga no puede producir pensamientos y no tiene derecho ni puede escribir, con rigor, sobre lo no investigado. En la escritura, la coherencia, la da el tipo de pensamiento o significados construidos sobre la existencia de lo investigado; y el discurso, presentado en forma escrita, tiene que ver con la cohesión: tejer las ideas, párrafo tras párrafo con rigor.
La producción del significado, constitutivo de un tipo de pensamiento, es de la incumbencia de las gnoseologías; y la sistematización del discurso, en su forma escrita, es de la incumbencia de las lingüísticas.
Pero, además, tras esas culturas formativas, está un tipo de calidad de la educación. Y ud actuaba como un co-actor de un tipo de calidad de la educación, en crisis absoluta, que no le despierta el interés, o la pasión, a los estudiantes para formarse como sabedores, si no como semi-informados, entrenados, informados o conocedores. Que por lo que le leí, el conocedor, es lo que ud pretendía ayudarles formar en ellos.
!No se puede hacer vinos nuevos con odres viejos¡.
Ni ellos ni ud, ni la Universidad, tienen la culpa. Es la crisis absoluta del tipo de modelo pedagógico que subyace en esos tipos de trabajos-culturas formativas. Eloos conllevan a un tipo de educador, que ud representaba y reproducía, con su actuación, como un tipo de sujeto social, también desfasado.
Lo que falta es una autoinvestigación pedagógica, de la vida cotidiana, de esos centros educativos, desde la caracterización de los tipos de trabajo formativos en el aula, para entender la perdida de pertinencia histórica.
Pero, eso, con los viejos discursos pedagógicos, será imposible de conseguir y de entender, como una cuestión histórica a superar. Y se termina echándole la culpa a la vaca… o él…tiene la culpa.
HERNANDO ROMERO PEREIRA. DOCTOR EN CIENCIAS PEDAGÓGICAS. PROFESOR TIEMPO COMPLETO DE LA UNIVERSIDAD DEL ATLÁNTICO. her_romero@yahoo.com
Apreciado Profesor Camilo Jiménez
Ud ha dado muestra de honestidad con ud mismo.
Pero no tiene un discurso que explique el ¿por qué de esas formas de actuar de esos estudiantes?.
Ud existía como coactor de una cultura formativa ESTÁTICA.
En ella, los docentes, relacionan a los estudiantes con discursos elaborados.
Discursos que son seleccionados, ordenados y distribuidos en un plan de estudio. Como la asignatura “Evaluación de Textos de No Ficción y pertenece a la línea de Producción Editorial y Multimedial de la carrera de Comunicación Social de la Universidad Javeriana”
Con los contenidos (temas o códigos elaborados) de esos discursos elaborados se trata de relacionar, a los estudiantes, para que respondan por lo que, en cada modalidad de ese tipo de cultura formativa, se considere como lo relevante. Ya sea para repetir, dicho discurso elaborado, mecanizarlo o aplicarlo.
Pero no para validarlos. A partir de orientarlos para que produzcan un tipo de pensamiento, envuelto en un discurso, dos caras de una misma moneda, bajo una forma oral o escrita.
Si no orientan a los estudiantes para que produzcan ese tipo de pensamiento/discurso elaborado, que han de presentar de forma oral o escrita, ¿qué se les ha de evaluar?. ¿qué papel ha de jugar ese discurso elaborado, sobre lingüística discursiva o ¿textual?, en la reproducción simbólica discursiva significadora, de ciertos hechos para presentarlos de manera escrita y evaluar esa sistematización, que se ha de presentar periodísticamente?.
Si no producen un tipo de pensamiento no hay discurso; y, si no hay discurso, no tendrán nada que presentar, en forma oral o escrita.
Y quien no investiga no puede producir pensamientos y no tiene derecho ni puede escribir, con rigor, sobre lo no investigado. En la escritura, la coherencia, la da el tipo de pensamiento o significados construidos sobre la existencia de lo investigado; y el discurso, presentado en forma escrita, tiene que ver con la cohesión: tejer las ideas, párrafo tras párrafo con rigor.
La producción del significado, constitutivo de un tipo de pensamiento, es de la incumbencia de las gnoseologías; y la sistematización del discurso, en su forma escrita, es de la incumbencia de las lingüísticas.
Pero, además, tras esas culturas formativas, está un tipo de calidad de la educación. Y ud actuaba como un co-actor de un tipo de calidad de la educación, en crisis absoluta, que no le despierta el interés, o la pasión, a los estudiantes para formarse como sabedores, si no como semi-informados, entrenados, informados o conocedores. Que por lo que le leí, el conocedor, es lo que ud pretendía ayudarles formar en ellos.
!No se puede hacer vinos nuevos con odres viejos¡.
Ni ellos ni ud, ni la Universidad, tienen la culpa. Es la crisis absoluta del tipo de modelo pedagógico que subyace en esos tipos de trabajos-culturas formativas. Eloos conllevan a un tipo de educador, que ud representaba y reproducía, con su actuación, como un tipo de sujeto social, también desfasado.
Lo que falta es una autoinvestigación pedagógica, de la vida cotidiana, de esos centros educativos, desde la caracterización de los tipos de trabajo formativos en el aula, para entender la perdida de pertinencia histórica.
Pero, eso, con los viejos discursos pedagógicos, será imposible de conseguir y de entender, como una cuestión histórica a superar. Y se termina echándole la culpa a la vaca… o él…tiene la culpa.
HERNANDO ROMERO PEREIRA. DOCTOR EN CIENCIAS PEDAGÓGICAS. PROFESOR UNIVERSIDAD DEL ATLANTICO.
Hola profe, el problema puede radicar en que desde los años iniciales del contacto del ser humano con la cultura, no se aprehende a encontrar las esencialidades de la vida, de la sociedad, del mundo, del cosmos...luego entonces muchas veces tratamos de que los "jóvenes" le encuentren los significados profundos al objeto de estudio...y eso es básicamente imposible...en algunos cursos he tratado y me ha funcionado y al final pareciera que ellos no han aprendido nada pero me queda la satisfacción de la labor cumplida.
Que difícil es asumir que para gran parte de la sociedad actual el exigir que se cumplan las reglas de la escritura, la redacción, la composición es como algo de la "era de los dinosaurios" o más despectivo "eso era del siglo pasado", como si el ESCRIBIR fuera hoy en día algo se sólo se deja para los anticuados y algunos académicos o profesores de colegio; pues con el argumento de la validez de las redes sociales como medio para comunicarse, se pretende validar que allí no es necesario la buena escritura, redacción, pues lo lihgt, lo fácil salvará a la sociedad de la necesidad de comunicarse con un lenguaje entendible para todos y cumpliendo las reglas que tiene.
Espero que todas aquellas personas que critican a todos los profesores que exigen sobre la buena escritura, redacción se den cuenta que el no hacerlo de manera correcta sólo llevará a una BABEL, donde será imposible llegar a acuerdos mínimos de convivencia pues no nos entenderemos; y allí comprenderemos como la desidia por la exigencia y uso adecuado de los medios tecnológicos en nuestra lengua nativa no es capricho de unos pocos, a veces sin la ayuda y claridad de las entidades responsables.
Adelante con la exigencia en la escritura, redacción, composición en nuestro bello idioma, en cualquier medio donde se escriba.
Retírate de la U , sos un simple GODOFREDO CASPA , te quedaste en el siglo XIX seudo intelectual porque todo esto es una pataleta buscando comentarios sobre tu supuesta inteligencia.
Acaso crees que esto cambiara el mundo?
Excelente radiografía de los que nos está pasando, pero lo más grave es que es el resultado de la educación que tenemos, y me refiero en especial a la primaria y secundaria, donde no hay exigencia no se puede cosechar nada bueno, se perdieron los valores, los principios, apuesto que estos mismos estudiantes que describe el profesor Jiménez, entran a cualquier oficina, sin decir permiso, sin saludar, sin dar las gracias, y apuesto que nunca dicen por favor… creen que todo se lo tienen ganado, merecido, que todo es un derecho por el sólo hecho de existir, que no hay deberes, que no hay que cumplir unas normas, reglas mínimas y bueno podría entrar en una profunda depresión si sigo relatando la percepción que tengo de las generaciones que vienen atrás; porque a la única conclusión que puedo llegar, es que el futuro de Colombia es tan negro y lánguido como nuestra juventud actual y obvio que sin generalizar porque la providencia en su infinita generosidad siempre trae envuelto en algún lugar a un Gabriel García Márquez o un Rodolfo Llinás.
Profe:
Leo tu renuncia escuchando a un @monstruo de 15 años preguntarme: " oigo va con hache?" y no puedo mas que sentir una empatía universal con tu texto.
Hermanados en la frustración te saludo desde Salta, Argentina.
Con cariño
Malamadre , una adoptiva digital.
Tengo hijos y sobrinos universitarios pero, gracias a Dios, son personas que han sabido explotar toda oportunidad para aprender, pasaron por colegios de medio pelo, pero leen, estudian, hasta en vacaciones. Lo entiendo porque fui favorecida, pero veo a los amigos de ellos, y da pena la incultura, la falta de interés en la vida. Gracias por ser un maestro.
Totalmente de acuerdo, mis respetos por tener la valentía de renunciar. Soy docente de matemáticas y amo la literatura, tengo la certeza de que sin leer ni escribir es imposible acceder a algún conocimiento. Aquí se plantea el problema de la motivación del maestro. Siempre se habla de sí los estudiantes están motivados o no, ¡pero quién se afana por el docente?; el proceso de enseñanza aprendizaje requiere de dos partes y a veces ni el uso de los medios tecnológicos, hace que los alumnos sientan placer por el conocimiento. ¿Será que la generación del 230 en el bachillerato es una generación pérdida? ¿Tendremos esperanza con la posibilidad de tener otros sistemas evaluativos?, sólo el tiempo lo dirá, pero por lo pronto únicamente nos queda trabajar para esos dos, tres o cinco estudiantes que se aproximan. Si con ellos no se logra nada, nuestro país pagará las consecuencias porque ni la ciencia, ni la literatura ni el arte, tendrán opciones. Llamado de atención también para las universidades, ¿qué clase de profesionales están formando?. A los estudiantes de comunicación les recuerdo, que los periodistas que perduran son los que tienen cosas inteligentes que decir y escribir.
Conmovedor es la palabra.
Voy a seguirle (pero espero que no mire nunca mis escritos, dado que faltas no le faltan, irónicamente).
Como futuro profesor, me preocupa el tema. La pregunta que me hago es en qué hemos fallado. La sociedad en general, dado que los jóvenes no degeneran como individuos de una especie en declive.
Comparto el comentario del autor del Lazarillo de Tormes :), debe haber sido un placer para muchos tener un profesor así. Para mí lo hubiera sido. Saludos.
qué está pasando con el mundo, los niños bien de la Ponti, no quieren escribir. Será por el fin del mundo, o simplemente tanta comodidad en sus mundos de fantasía los dejaron sin palabras. O, y esto es mas grave, la educación en los colegios privados esta perdiendo valor, tal vez, o es el valor lo que pierden los jóvenes, el valor de la vida, del futuro, de la palabra...
Estimado colega,
Plantea una situación que se refleja en el tratamiento del lenguaje a través de los medios. Sin embargo, la invitación respetuosa es a volver objeto de estudio esto que por novedoso,no es nuevo; siempre ha sido y será un reto para el educador.
Tiene razón y es hora de no justificarnos como hemos hecho toda la vida y sobretodo en este país. Si hay algo mal se tiene que comenzar identificandolo, mejorandolo y aplicando más foras de optimización. Es el principio del "kaizen", concepto inherente a la excelente operación del toyotismo. Ud profesor nos está ayudando con el primer paso y es hora de que pongamos atención a gente como ud que se preocupa por el presente y futuro del país en factores que molestan a la opinión pública pero que de los cuales no se les puede seguir buscando una sálida tangencial.
Bien... aunque no comparto algunos argumentos, es cierta la mediocridad actual. Antes era un mar con un centímetro de profundidad y ahora ni profundidad hay...
Por acá, en el departamento del Cesar, con el patrocinio de la Red de Bibliotecas, La Gobernación del Cesar y la Biblioteca Carrillo Luquez se inició hace tres años un programa de Lectura y creación lietararia llamado "El Caracolí del Cesar" que hace ingentes esfuerzos por superar estos problemas de comprensión de lectura y redacción en nuestros muchachos.
http://www.leyendogozo.tk/
Me llamo Susana Noguera y estudio Periodismo en la Universidad Sergio Arboleda.
Quedé profundamente conmovida con esta apreciación de un profesor acerca de nosotros, los estudiantes de Periodismo del siglo XXI.
No lo conozco, pero puedo decir que hay muchos estudiantes que buscamos, casi con desesperación, una persona interesante, seria, alguien con quien podamos intercambiar ideas. Alguien que, por lo que pude captar de su post, piense como usted. Tristemente, ninguno de mis 634 amigos de facebook entra en esa categoria...talvez uno que otro, pero siempre esta ocupado o simplemente no parecemos hablar el mismo idioma. Los twits, offlines, ventanas de chat...todo eso es parte de la cultura en la que nacimos y el medio por el cual nos comunicamos. No imagina lo agradecido que estaria mas de un alumno de que alguien, quien sea, se tomara el tiempo de entrar a nuestro mundo y mostrarnos, enseñarnos, todo lo que necesitamos saber acerca del mundo.
Yo creo que la era de los profesores se acabó. Empezó la era de los guias, de los "coaches". Personas sabias e ilustradas pero que no teman entrar en la jungla de las medios de comunicacion actuales y guiar a los cibernautas que todavia estan en la edad de piedra en lo intelectual, hacia la luz del entendimiento. Se buscan personas que no les dé miedo el qué dirán o romper con los esquemas antiguos de lo que debe ser relacion profesor-alumno: siempre seria, formal y solo a horas adecuadas.
Le ruego que nos den por caso perdido. Lo necesitamos, a usted y a todos los buenos guias, más de lo que nosotros mismo sabemos.
Les aseguro que si, tanto alumnos como profesores, logramos romper esos esquemas, que se han probado tan contraproducentes, construiremos el futuro. Eso si, sera un futuro diferente, muy diferente a todo lo visto hasta ahora. Le aseguro, que será mejor.
Gracias por permitirme hacer un comentario. Esto ocurre también las clases de matemáticas; hace unos diez atrás dictaba clases en un Instituto de formación de profesorado; de 20 alumnos, 6 aprobaron la materia y 14 se desaprobaron. Y no encontraba la causa, ¿los alumnos no tenían las competencias básicas? o ¿fue yo pésimo?; bueno se tenía que poner las notas y entregar el resultado al director del Instituto. Al ver el resultado, fue despedido del trabajo. Pero pasó lo más interesante, luego al poco tiempo me informo que todos los alumnos habían aprobado la materia por orden del director; caso contrario el instituto se quedaba sin alumnos.
El resultado es a largo plazo, ....
Uno de los muchos problemas de la educación en Colombia es que la mayoría de docentes de primaria, secundaria y universidad no quieren reconocer la parte de culpa o responsabilidad que les corresponde. Al unísono responden siempre la misma estrofa cuando se les indaga por la situación: "la culpa es de esos estudiantes perezosos y de esos padres de familia alcahuetas". De tal manera siempre quedan eximidos de culpa o responsabilidad pues siempre el problema está causado por otros sujetos de la educación lejanos, muy lejanos de su práctica pedagógica: siempre el problema está en el hogar, en la sociedad de consumo, en la tv., en las nuevas tecnologías; pero nunca, nunca en su quéhacer pedagógico. Si a estos les sumamos los docentes sindicalistas (fecode y demás) que según ellos el problema de la pésima calidad es culpa del gobierno y de la promoción automática entonces concluímos equivocadamente que los docentes no tienen responsabilidad alguna en esta compleja realidad.
Camilo es la primera vez que entro a tu blog seducido por el morbo que produce la noticia radial que ha sido tu honesto acto de franqueza con las generaciones que se tiró el sistema de calificaciones por logros (lo sé por que tengo un hermano que no sirvió para nada, por que está convencido de ello y todavía espera que todo se le dé). Sin embargo encuentro un espacio con escritos muy amenos, y comparto las razones por las cuales la juventud está como está, saber que sus conversaciones tienen la profundidad de un charco, que sus aspiraciones son tan conformistas y se limitan a lo que puedan recibir de sus progenitores, que se desviven por darles todo lo que ellos no tuvieron sin detenerse a pensar si lo necesitan y si en verdad lo quieren, ha afectado la educación en el sentido que todo se les debe dar con la misma facilidad, convirtiendo la educación en no mas que una mercancía muy costosa y de dudosa calidad.
Algunos han malinterpretado al profesor. El problema no está en el internet, facebook, google, o alguna otra herramienta informática. El problema está en el uso exclusivo de dichas tecnologías para el entretenimiento. Los jovenes nos estamos volviendo adictos al entretenimiento, no podemos vivir sin estar escuchando música, viendo televisión, chateando o perdiendo el tiempo de alguna otra forma. Debemos madurar.
Les recomiendo la lectura de un artículo titulado "Porqué la escuela no educa" y de un libro llamado "Historia secreta del sistema educativo" ambos escritos por John Taylor Gatto, un profesor retirado de EEUU. En el primero argumenta que la televisión y la escuela absorben todo el tiempo de los jóvenes y no les permiten espacios de esparcimiento donde puedan desarrollar sus capacidades, y además dice que la escuela es sólo un lugar donde se adoctrinan a los futuros clientes de un sistema consumista. En el segundo, muestra cómo y porqué se generaron la escuelas de enseñanza en Estados Unidos y cómo esto afectó la estructura social del país del norte. Aunque ambos escritos están enfocados en los Estados Unidos, existen muchos aspectos que se pueden comparar con el caso colombiano.
Hace unos años leí un artículo en el que decían que al capitalismo le conviene tener a la gente distraida con la televisión, el celular, el internet y otra serie de aparatos para mantenernos dóciles como ovejas, para disminuir nuestros impulsos de protesta y para evitar cuestionarnos cosas importantes de nuestra cotidianidad. Decían que debiamos volver a conseguir periodos de aburrimiento ya que a partir de eso era que se desarrollaban ideas, inventos o revoluciones.
Para conseguir esos periodos de aburrimiento y soledad, en donde el humano puede razonar, pensar e inventar, podemos seguir el ejemplo de una señora norteamericana que durante seis meses le corto el internet, la televisión, el celular y la radio a sus hijos y en el transcurso de ese tiempo, ellos aprendieron a tocar un instrumento o a hacer algo productivo. Solo tenemos que hacer de cuenta que ninguno de esos aparatos existen, a no ser que sea para una cuestión de trabajo.
SOY ESTUDIANTE DE LA FACULTAD DE EDUCACIÓN DE LA UNAULA. Y TENGO POR DECIR QUE YA ÚNICAMENTE UNO NO SE DEFRAUDA DEL SISTEMA EDUCATIVO JUNTO CON SUS "PROFES" SINO TAMBIÉN DE LOS ESTUDIANTES QUE INGRESAMOS.
TENGO PARA DECIR QUE MI FACULTAD YA NO RESPONDE A LAS NECESIDADES DEL PAÍS. SALIMOS IDIOTIZADOS, ESA TAREA MIS COMPAÑEROS SI LA SABEN HACER AL PIE DE LA LETRA.
Profesor Camilo:
Sus argumentos sobre las razones que lo llevaron a renunciar a la Universidad son comprensibles y aunque no las comparto totalmente, me he tomado la libertad de participar en este interesante debate en el que muchos foristas han planteado sus propias apreciaciones sobre el tema. También soy profesor universitario, modelo bastante antiguo, que como estudiante solo contó con la regla de cálculo y posteriormente con la calculadora electrónica, como recursos tecnológicos para acelerar mi capacidad de respuesta neuronal a las exigencias de mis buenos profesores. A mi edad, he encontrado en los sistemas de información, las bondades de unos recursos que en mi época solo podían soñarse leyendo a Orwell, a Husley y a Verne, por mencionar solo algunos clásicos de la ficción, que asombraban a los mayores y nos permitían fantasear a los estudiantes de bachillerato de los colegios públicos en los cuales si se nos obligaba a leer. Ahora, a través de la Red, tengo acceso a más información de la que puedo asimilar y es mi responsabilidad saber filtrar lo verdaderamente útil, así sea mínimo, de lo que no agrega valor. He concluido un programa de formación virtual con el MEN y la UNAB denominado “Herramientas WEB 2.0 para la docencia” y estoy realmente emocionado con lo que puedo llevar a cabo con las herramientas de las redes sociales para estimular a los estudiantes a interesarse por la investigación, por la lectura y por la responsabilidad que deben asumir para su propia formación y aprendizaje. Sin embargo, soy consciente de que la tecnología con todo su potencial es solo un medio y no un fin. Soy de los pocos que se interesan por leer, ¡un libro cada semana!, acerca de diversos temas y estimulo a mis estudiantes para que por lo menos se lean uno al año; pero también todos los días dedico un tiempo a Internet para enterarme de lo que pasa en el mundo y los reto a ellos a la búsqueda de información sobre los temas de la realidad que trasciendan los límites estrechos de la cátedra.
También he querido renunciar a la docencia por otros motivos que tienen que ver más con los aspectos administrativos que con los académicos; pero son mis estudiantes los que me estimulan a seguir adelante. Aquellos que responden con entusiasmo a las mínimas orientaciones que les proporciono, pero sobre todo a su propio deseo de crecer, superarse y contribuir al cambio social tan necesario en estos momentos de incertidumbre.
Por algunas referencias que se han filtrado de los que han escrito en el Blog, percibo que Usted en un buen profesor y que las razones que lo han llevado a tomar esa decisión son válidas desde sus propias expectativas. Sin embargo, ¿no ha pensado en que con ello está renunciando a los retos de superar las barreras que nos imponen las condiciones de una sociedad fundamentada en lo superficial, lo fácil, lo material, lo vacuo y sobre la cual es necesario actuar buscando cambios aunque nos parezcan utópicos?
Hernando Murillo Gómez
Aspirante a maestro
Colega, lo comprendo totalmente, soy maestro de la U.D en la sede Tecnológica y allí entre otra materias trabajo las sesiones de producción y comprensión de textos I-II, y creame, a mis estudiantes me han llevado al llanto viendo su calidad académica y sobretodo, su despreocupación intelectual...como vamos vamos mal...este problema tiene muchas aristas las cuales no se han querido examinar...
Cordial saludo
Con referencia al tema los estudiantes no saben escribir, encontré un artículo que escribió Gregorio Hernández Zamora de la Universidad de California en Berkeley "¿Se puede leer sin escribir?", se publicó en el año 2004. La dirección de la web donde se encuentra es:
http://www.jornada.unam.mx/2004/04/18/mas-puede.html
Algunos apartes del texto:
En investigaciones y diálogos que he sostenido con maestros de todos los niveles educativos encuentro que si en algo están de acuerdo es en afirmar sin la menor vacilación que los alumnos "no saben escribir". Puede que así sea, pero no saben por una razón: no les enseñamos. Investigaciones realizadas desde hace años muestran que las prácticas pedagógicas parecieran diseñadas para impedir que aprendan a escribir.
Espero lo lea y también muchos de quienes hicieron comentarios y quienes no los hicieron.
Saludo a tan distinguida audiencia,
Ana María Gómez Vélez
Cali, Colombia
Eso se llama amar la profesión, pero imagínense, tengo que oir a un "periodista" que lee así:
"No soy dino ni ato, pero aceto este reto, dotor..."
y lo mas pradójico tiene especialización, pueden imaginarse entonces el profesor que le permitió pasar.....!!!
Tengo dos comentarios: el primero, es que navegando internet (si, navegando internet) me encontre con este blog. Ironico, pues estoy mas que de acuerdo con el hecho de que ahora la tecnologia nos saca cada vez mas tiempo de la vida real. Pero, si no fuera por esta herramienta, nunca (por cuestiones geograficas)hubiera tenido el placer de leer sus articulos.
El otro, es que este cancer de jovenes que pasan horas chupando la insalubre leche de esta mega teta que provee la tecnologia, esta en todo el mundo y no se limita solamente a los jovenes... conozco adultos (antes cultos) que ahora se dedican a regar jardines en facebook.
La tecnologia no es el problema, es el aburriemiento cronico de la humanidad y tambien, que ahora los tontos tienen un amplio espacio virtual para su esparcimiento. Antes era mas dificil encontrarlos.
Un querido amigo hace poco renuncio a la universidad porque uno de sus alumnos "lo amenzo" despues de que lo reprobara. No fue por la amenaza que renuncio, fue por la decepcion.
Realmente es preocuante de la juventud su deseo de no hacer "nada", de preocuparse por "nada" y de comunicar "nada", porque cuando se está hablando con ellos la profundidad de sus pensamientos se resume en la expresión "nada" durante toda la charla, además de ello el sentirse importante en su sociedad de consumo (Internet) es tener X cantidad de seguidores, pero el verdadero problema de su soledad es no poderse comunicar cara a cara, porque su inspiración es real únicamente frente a una pantalla (Sea PC o Celular).
Por ello profesor, el sentirse defraudado y frustrado no es sólo problema suyo, muchos docentes sentimos que la juventud simplemente no quiere hacer ni aprender y el facilismo está en que sus padres les dan todo y ellos saben que los tienen de apoyo. No es igual el que trabaja para pagar sus estudios que el que espera a que papi le dé todo en la mano.
Profesor aún cuando algunos crean que le quedó grande su cátedra lo felicito porque ser docente no es sencillo, la voluntad se acaba, pero la inteligencia se adquiere con la práctica, no con la mediocridad.
En parte estoy de acuerdo con que la calidad de la mayoría de los estudiantes ha bajado, pero también estoy convencido de que los docentes tienen en sus manos diversas herramientas para aportar en la mejora de dicha calidad (variar los tipos de evaluación, unir la cátedra con la realidad nacional, la reforma y renovación de los contenidos y los planes de estudio).
Esto me genera unas pregunta: en su clase ¿cuántos estudiantes estaban inscritos?, de ellos ¿cuántos aprobaron el curso? Si la relación aprobados/inscritos es muy cercana a uno, ¿es cierto que casi todos sus estudiantes eran malos? o ¿qué hizo Usted para que quienes no cumplían las competencias, no aprobaran el curso? o símplemente la mayoría aprobó por aquello de "cuando a un profesor le pierde la mayoría, el profesor es el malo"
Profesor Jimenez, mi nombre es Jessica Lopez tengo 27 años, educada en colegio privado y universidad privada. Cuando lei su carta no pude estar mas de acuerdo con sus comentarios acerca de los grandes problemas que mi generación tiene en materia de comprención de lectura y redacción de textos. Debo confensar que yo misma soy un ejemplo de sus argumentos, ya que no se las reglas de las tildes y gracias al corrector ortografico nunca ma he preocupado por aprenderlas.
Quisiera decirle que esto no solo es responsabilidad de los estudiantes sino que, el problema comienza desde las aulas de primaria donde cientos de docentes frustradis ya no intentan inculcar las reglas basicas de la lengua castellana, sumado a las facilidades que trae consigo las tecnologias dan como resultado que mi generación y las siguientes sean perezosas a la hora de leer y escribir.
Ojala fueran profesores como usted los que salieran a las calles y entrarán en paro hasta encontrar estudiantes que merezcan estar sentados en un aula universitaria, no por su condicion social si no por su capacidad intelectual.
Excelente reflexión...no sé como se podría resumir para colocarla en twitter!!!
Querido Camilo, tal vez el problema haya sido que los estudiantes no le vieron sentido a lo que hacían. Para qué escribían el resumen? Tal vez si el resumen hubiera tenido un propósito real hubiera sido diferente. Yo logré que mis estudiantes hicieran textos argumentativos bien escritos y el mejor se publicó en una revista estudiantil. Te recomiendo mi libro; lo publicó la U. Javeriana. Ojalá te sirva para que profundices en tus reflexiones. Te dejo el enlace:
http://www.lalibreriadelau.com/lu/product_info.php?products_id=69654
Natalia Becerra Cano
soy maestra de básica primaria y me siento igual que usted. Nuestro sistema económico capitalista, redujo la relación pedagógica al intercambio mercantil, mis estudiantes no son personas bajo mi cuidado y en proceso de formación, sino clientes... y como ya se sabe "el cliente siempre tiene la razón.
Esas tres o cuatro generaciones que le han tocado últimamente, son las que salieron del colegio, después de que nos impusieron la famosa "promoción automática", responsable de que los y las maestras de la básica, tuviéramos que pasar de grado, año tras año a estudiantes sin las competencias necesarias... sin saber leer ni escribir. Los niños y niñas con los que trabajo ya saben que no necesitan hacer nada para ser promovidos, solamente matricularse y asistir.
No son las nuevas tecnologías, es este sistema perverso, que requiere de autómatas en lugar de ciudadanos y ciudadanas con criterio y autonomía, que extermina las comunidades de aprendizaje y le hace creer a nuestros jóvenes que toda la vida se resuelve en Twitter y en Facebook.
Camilo:
Me perdonas, pero creo que la culpa es tuya y mia. La tecno-cultura nos afecta a todos (!tu tienes tu blog!), y debemos aprender a utilizarla para la docencia, aser parte del "Pensamiento Computacional". Te invito a visitar los siguientes enlaces y luego hablamos, ¿te parece?
http://interconectados.org/
http://es.wikieducator.org/Conectividad_para_Dirigentes_Estudiantiles/Organizaciones_Estudiantiles_y_Dirigencia_-_Conectividad_para_dirigentes_estudiantiles
http://wikieducator.org/Conectividad_Latinoamericana
A-de-st-iem-po
La noticia:
"Camilo Jiménez, profesor de la Universidad Javeriana que renunció a su cargo porque sus alumnos no saben escribir."
El hecho:
Estudiante: Profesor Camilo, aquí está un adelanto de mi trabajo.
Profesor: ¿Nombre?
Estudiante: Julio Cortázar.
Profesor: ¿Qué me va a mostrar?
Estudiante: El capítulo 68 de una novela en la que trabajo desde hace algún tiempo.
Profesor: A ver... --- ¡Pero qué es esto! --- No entiendo... --- ¡RENUNCIO!
Bueno después de leer la nota completa y muchos comentarios me anime a escribir algo.
Tengo 24 años, fui docente de 10 y 11 durante 9 meses en un colegio público cuando tenía 22. Quizás por lo que demuestro menos años de los que tengo me confundían con los estudiantes (en lo físico), logré un cierto grado de confianza con algunos. En algunas actividades extraclase con los que iban un poco mal les escuchaba frases despectivas hacia la educación; se me quedó grabada una en especial: “Yo no sé por qué mi mamá quiere que estudie, esto no sirve para nada” otro de los alumnos que estaban le respondió: “Yo estudio para tener contentos a mis papás”. Por supuesto que de los 305 estudiantes que pasaron por mi aula en ese periodo de tiempo debo resaltar la inquietud que sentían 4 de ellos, los cuales espero puedan ingresar a alguna universidad.
En un principio me preocupé por lo que encontré al ingresar a las aulas. Comenté esto con un docente de confianza, y lo que me dijo fue: “Eso no se preocupe, pase a todos esos chinos, ellos ya están acostumbrados a pasar sin hacer nada, no todos van a ser doctores, no se mate tanto.” Desde luego la respuesta me sorprendió, pero escuche respuestas similares de otros docentes tanto de primaria como de secundaria.
Bueno creo que podría escribir un artículo también, pero mejor concluyo: Esos 305 estudiantes los tenía repartidos en 7 grupos, hagan cuentas uds de cuantos estudiantes era cada grupo! Es realmente difícil tener calidad y cantidad al mismo tiempo. La tarea no es solo de los docentes, los padres de familia también tienen cartas en el asunto (por lo menos hasta bachillerato) y muchos no saben jugarla.
Curioso.
Esta es una renuncia que sólo percibe el problema desde la internet y sus efectos en la mente. La culpa está completamente afuera, como en los niños que se excusan diciendo que golpearon a otro más pequeño porque estaba molestando.
Lecturas ruidosas del mundo?
Incapacidad para encontrar lo pertinente?
Le sugiero revisar sus propios errores en todo este asunto, y le sugiero además comprender mejor esto de "ser digital". antes de juzgar a la ligera.
Sólo hasta ahora pude disfrutar y gozar el delicioso y precioso texto que nos ofrece el profesor Camilo, pude sentir el éxtasis en la piel al leer sus elevadas ironías, ¡Que deleite máximo al poder encontrar un texto que propone, que muestra, que golpea al leerlo!, para mi escribir es desnudarse, exponerse completo y absoluto y eso es precisamente lo que hace el maestro Camilo, romperse la piel para mostrarnos a través de la magia y la ironía de las palabras el dolor en el alma que produce que un ser humano (un estudiante, un discípulo) no pueda interpretarse a través de las letras, de los símbolos, de sus propios silencios y pequeñas guerras interiores, que dolor que muchos de nuestros jóvenes no pueden sentir la delicia de descubrir frases que los interpretan y que interpretan nuestras propias realidades, que no entiendan el delicado y sensible mundo mágico de las frases bien construidas, elegantemente adoquinadas por donde puedan transitar nuestros miedos y temores.
Que no puedan sentir este orgasmo cósmico que produce una lectura de un texto parido con dolor, salido de las entrañas profundas del alma, que gime y vocifera su malestar por nuestra cultura y nuestra juventud, entrampada y viciada por esos enemigos ocultos e invisibles que produce esta sacrosanta sociedad de consumo, esa poderosa estructura que nos arrastra y nos somete a sus vejámenes y que muy pocos tienen la posibilidad de alzarse por encima de ella para encontrar en el espacio de la palabra el único camino a la felicidad y el goce espiritual.
La verdad yo creo que el maestro es quien debe incitar a eso al estudiante, si usted se dio cuenta que poco a poco los estudiantes se desmotivaban, pues, haga algo para y por ello, pregúnteles que desean, en mi salón de clase de décimo en los últimos periodos ya nadie hablaba ni por molestar, era por desmotivaciòn y falta de autoestima, creo, que si los maestros nos hubieran motivado a amar su materia, a incentivarnos el amor por la química, la física, la filosofía, etc, el resultado hubiera sido diferente
Comprendo en su magnitud la quejumbre del Profesor. Es patética. Nos tocó padecer la liquidez de la baba en la web. Pasamos del telegrama y el marconí, a las 144 caracteres de twitter. Zombis digitales, pereza mental, letargo intelectual, masa ígnea...Hay que dar el debate...y qué hacer ? La renuncia es el tormento. Necesitamos la senda...
Camilo:
Bien que renuncie a su clase y bien los motivos que expresa. Pero me parecen incompletos sus argumentos, me parece que su perspectiva esta cerrada a una posición fácil cuando la mediocridad de los estudiantes, creo, no ocurre en un vacío institucional y social. Ejemplo: que los estudiantes sean tratados como clientes en las universidades privadas, donde se privilegia su capacidad de pago sobre sus capacidades académicas y su compromiso académico. Los procesos de admisión de las universidades privadas son inexistentes y eso también baja la calidad de los estudiantes. Tampoco ayuda que esos mismos estudiantes que vienen de colegios privados y de ciertos barrios tiendan a tener padres que les pagan la matricula sin chistar, que ir a la universidad sea un gesto social obligatorio para quienes aspiran a mantener su posición social o escalar posiciones sociales y no la actividad lógica de quien tiene ambiciones profesionales e intelectuales. Finalmente, que es los Andes, por ejemplo, si no un Facebook en tiempo real habitado por amigos con conexiones, poder y acceso a buenos empleos?
Tampoco ayuda que le paguen tan mal a los profesores, como es el caso de la Javeriana con los profes que dan de a una clase. Tampoco ayuda que no haya estimulos academicos y economicos para la investigacion en las humanidades y que no hayan programas de doctorado en humanidades serios en las universidades. Tampoco ayuda que los profes sean de a raticos, sin vinculacion laboral estable, y que dar una clase en una universidad se haya convertido en la salida para completar un salario o para untarse del prestigio social que da ser profe en ciertos círculos intelectuales.
Lo de Internet es harina de otro costal, creo, y yo no se usted, pero yo que soy buena lectora en papel, creo que Internet es lo mejor que ha pasado. Es mas, creo que ser buena lectora en el papel me hace buena lectora de Internet. Ahora, como hacer buenos lectores de Internet?
He leído la carta de renuncia de Camilo Jiménez, la carta de una estudiante identificada como Victoria Tobar y una entrevista,publicada en la Revista Semana, que el susodicho le concedió a la periodista María Jimena Duzán . Lo que concluyo es que este profesor está DESACTUALIZADO ya que se quedó, por purismo, romanticismo por lo tradicional o por algún motivo que el sólo sabe, en el periodismo de papel. No pudo, o no quiso, adaptarse a los cambios de los últimos tiempos (cosa muy extraña, porque es un hombre joven)
Por ejemplo, cómo va a decir el mencionado docente que no se puede obtener una buena lectura en la Internet. Le cometo mi experiencia: desde que uso la Internet leo tres veces más que antes, ha crecido mi cultura, he aprendido muchas cosas nuevas, he adquirido nuevos conocimientos, he podido tener aseso a las obras cumbres de la literatura. Y no me desconcentro cuando leo, porque simplemente CIERRO LAS VENTANAS DE CHAT, O AQUELLAS QUE PUEDAN DISTRAERME, y me enfoco solamente en la ventana que contiene la lectura.
Por otro lado, buscar en el "Señor GOOGLE" no es patológico.Y de nuevo me remito a mi experiencia personal: resulta que un día quería saber por que Robert Falcon Scott no pudo llegar al Polo Sur, por qué fracasó, si fue la mala suerte o su falta de preparación. No tenía en casa un libro que me contestara esa pregunta, la biblioteca estaba lejos. Bueno,busqué en Google y pude obtener mucha información sobre el tema, extractada de los mejores libros escritos sobre el mismo, de entrevistas a especialistas, del diario del protagonista etc ¿Hubiese podido obtener esa información de otra forma? Estoy seguro que no.
Tampoco estoy de acuerdo con que la lectura on line, como dice el profesor, se reduzca a ver citas y fragmentos.No de nuevo. Muchos lectores digitales (no me siento aludido con ese término despectivo de "Nativos digitales") han leído, entre ellos me incluyo, libros enteros en la Internet y artículos de calidad. Por ejemplo, después de vagar inútilmente por varias librerías, por fin encontré la forma de leer la obra "Lolita" de Navokov. ¿Ya adivinaron cómo? Pues, por Internet, porque de lo contrario quien sabe cuando iba a encontrar un librería donde comprarla.
Ahora, antes de acabar, le solicito al señor profesor que visite un periódico, y verá que todos los periodistas LEEN en el PC, están todo el tiempo CONECTADOS A LA NUBE, extraen información de ella en tiempo real, en fin trabajan metidos en el cuento de los "Nativos digitales".
Entonces, dirigiéndome directamente al protagonista de este rollo,le digo respetuosamente al señor Camilo Jimenez que no es un sacrilegio intelectual usar la Internet. Yo agradezco la existencia de ese invento maravilloso, así que no le tenga miedo.Por último, un dato personal: soy ilustrador y aunque nunca dejaré de amar el cartón, el pincel y el lápiz, me adapté a las nuevas tecnologías y me siento muy cómodo trabajando en plataformas digitales.Haga usted lo mismo, no es tan difícil.
Si los grandes escritores de antaño vieran lo que escriben los estudiantes de hoy, creo que desde Oscar Wilde, pasando por Miguel de Cervantes y muchos más se revolcarían en sus tumbas, al igual que los grandes pedagogos como Piaget y Morin, al ver la pereza mental que manejan ahora los llamados nativos digitales. Muchas veces me ha tocado rechazar trabajos que nos son más que viles copias de la Internet; porque el joven de ahora no sólo es perezoso sino que también cree que uno es idiota y que no revisa.
Es triste ver a donde hemos llegado y más en un país donde desde hace décadas tenemos escritores de renombre y hasta un Nobel literario.
Ahora nos toca generar nuevas estrategías para ganarle la partida al facebook, al youtube y hasta el rincón del vago, ya que ni siquiera consultan en fuentes respetables.
Afortunadamente como bien lo decía un colega en otro comentario aún hay algunos como esos 5, por los que vale la pena hacerse crucificar y aún habemos docentes que le damos ejemplo y tratamos de despertar a esos zombies, como mi querido amigo y maestro Carlos Mario Garcéz que nos inspiran con su pluma y hacen un deleite de la lectura y la escritura..
http://www.otraparte.org/actividades/literatura/carlos-garces.html
Por esos héroes Salud!!!
Si los grandes escritores de antaño vieran lo que escriben los estudiantes de hoy, creo que desde Oscar Wilde, pasando por Miguel de Cervantes y muchos más se revolcarían en sus tumbas, al igual que los grandes pedagogos como Piaget y Morin, al ver la pereza mental que manejan ahora los llamados nativos digitales. Muchas veces me ha tocado rechazar trabajos que nos son más que viles copias de la Internet; porque el joven de ahora no sólo es perezoso sino que también cree que uno es idiota y que no revisa.
Es triste ver a donde hemos llegado y más en un país donde desde hace décadas tenemos escritores de renombre y hasta un Nobel literario.
Ahora nos toca generar nuevas estrategías para ganarle la partida al facebook, al youtube y hasta el rincón del vago, ya que ni siquiera consultan en fuentes respetables.
Afortunadamente como bien lo decía un colega en otro comentario aún hay algunos como esos 5, por los que vale la pena hacerse crucificar y aún habemos docentes que le damos ejemplo y tratamos de despertar a esos zombies, como mi querido amigo y maestro Carlos Mario Garcéz que nos inspiran con su pluma y hacen un deleite de la lectura y la escritura..
http://www.otraparte.org/actividades/literatura/carlos-garces.html
Por esos héroes Salud!!!
Le cuento que yo sí he sido una ñoña a pesar de estar cerca a la generación desinteresada que inspiró esta entrada. Hoy en día, les enseño a niñas de un colegio privado, dependientes del Blackberry, Facebook y cuyas fuentes de investigación más importantes son Rincón del vago y Wikipedia. Y entonces llego yo, novata e ilusionada, a tratar de inspirar en ellas la misma pasión por la biología y la química que siento en las entrañas y descubro que seguramente un chimpancé me pondría más atención. Es frustrante ver que el problema no se limita a la educación básica secundaria sino que además los universitarios están en el mismo plan. Este problema comenzó desde la tierna infancia y no es únicamente la falta de silencio y lectura sino la falta de curiosidad. He logrado interesar a algunas de mis estudiantes haciendo uso de mil medios diferentes para captar su atención, pero cuando se trata de manejar un grupo se sale de control porque no se puede dedicar tiempo a cada uno para buscar por dónde logra uno tocar una fibra mínima que le inspire al menos una pregunta. Para ser honesta, no sé qué tan sencillo sea inculcar en ellos esa chispa que hace falta. Lamento decir que le apostaría más a los niños, a los que comienzan apenas, que necesitan docentes y padres que los guíen hacia otra parte. Punto importante: el docente no puede hacerlo todo solo, necesita de los padres, al menos en el proceso de formación. Si no tiene éxito, habrá un problema serio de estructura mental y ese sí que es más difícil de corregir, ese es justamente al que se enfrentó usted con sus estudiantes.
De palabras, clases y magia: respuesta a un profesor fugitivo
Lo único que un profesor no puede perder jamás es la magia y hablo de la magia que reúne todas las acepciones de cualquier diccionario que se respete. Porque en realidad el profesor es un mago, sí, también es actor, mensajero, vigilante, vendedor, cuentero, entre muchos otros oficios, pero esencialmente es un mago que se vale de todos los trucos e ilusiones posibles para encantar a su público: esos sujetos que quieren hacer algo con sus vidas y que por eso aparecen en ese escenario llamado salón de clases. Usted profesor parece haber perdido la magia y si realmente ama su oficio debe retomar su camino, debe mantener la duda, debe aprender a hacer magia para espectadores que creen que ya conocen todos sus trucos y que seguramente están equivocados.
más, en:
http://oerussellianos.blogspot.com/2011/12/de-palabras-clases-y-magia-respuesta-un.html
Me parece que este catedrático fue un poco exagerado, pero desde luego le comprendo en algo, y la verdad es que estudié en Colombia hasta séptimo y mi ortografía era horrorosa porque no me exigían escribir bien, y creo que a nadie se lo exigen, porque todos mis amigos, primos y amigos de éstos que han acabado bachiller no diferencian entre haya/halla, no ponen tildes, escriben vergonzosamente. y la verdad creo que el gobierno debería preocuparse por cambiar la educación en mi país, exigir más el escribir bien, así como lo hacen en España donde por cada falta de ortografía quitan puntos en los exámenes, desde que empiezan los estudiantes 1º de eso que es en Colombia sexto de bachiller hasta en las pruebas del Estado, las cuales no son tipo test sino temas a desarrollar. Siempre quitan medio punto hasta el caso de suspender un examen, y son muchos los que suspenden exámenes por no poner tildes, quitan puntos hasta en exámenes de economía, filosofía, historia... Por lo tanto, creo que debería exigir primero a los profesores para que sean éstos los que inculque a los alumnos escribir bien, empezando desde la primaria.
Estudié en Colombia hasta séptimo y la verdad en varias escuelas y colegios donde estudié me enseñaros reglas de ortografía muy pocas y encima ni nos examinaban.
Creo en Colombia deberían quitar también puntos en los exámenes por cada fallo, ya que así despierta el interés por escribir bien, ya que nadie quisiera suspender un examen por faltas. De esta forma despertó en mí aprender reglas de ortografía y escribir bien, ya que siempre escuchaba a mis amigos enojados que se quejaban porque habían suspendido un examen por las faltas... Ojalá algún día pueda ver un comentario en facebook sin falta, ya que ahí en donde sobre abundan y donde uno se entera cuando alguien sabe o no escribir.
Creo que la culpa no es de Internet, sino de algo más básico y anterior: la falta de juguetes imaginativos. Los barquitos de vela nos enseñaron intuitivamente los rudimentos de la ley de acción y reacción, al igual que los mecanos nos enseñaron el funcionamiento de las palancas, tornos y otras máquinas básicas. Nuestras conversaciones imaginarias con muñecos y muñecas nos prepararon -sin proponérselo- para predecir lo que podría preguntarnos un entrevistador de Recursos Humanos o el público asistente a nuestras conferencias. Hoy en día, los juguetes tienen respuestas ya preparadas en un chip, y apenas permiten la interacción entre padres e hijos. La capacidad de imaginar y abstraer ha sido eliminada. Sin salir de mi jardín, yo recorrí medio mundo con mis veleritos, mis carritos Matchbox y mis paracaídas hechos con bolsas de supermercado y un plomo. ¿Qué habilidades enseña Super Mario? ¡Siempre la misma: una increíble capacidad para mover los pulgares a gran velocidad! No he encontrado un solo joven menor de 15 años que sepa el 5% de lo que yo sabía a esa edad -siendo yo un estudiante del montón. Lamento la situación de ignorancia juvenil del presente, pero estoy seguro de que no es más que una parte del deslizamiento de la humanidad hacia una nueva Edad Media, así que en los próximos años, los pocos capaces prevalecerán y los muchos ignorantes serán sus esclavos. Algún día todo esto pasará, aunque nosotros no lo veremos.
Habría que empezar a pensar "en última instancia" ¿no?. El fenómeno que el profesor describe es hoy casi universal y puede datarse no a la difusión de Internet, sino a la impregnación del mundo por el pensamiento neoliberal, que en educación significó una transformación radical: en lugar de una inversión para la formación de los ciudadanos, pasó a ser un gasto más en la economía "social" de mercado. Los resultados ya estaban a la vista hace 40 años en EEUU. En ese momento yo cursaba como becaria el último año de la secundaria en una carísima escuela privada de Baltimore y no podía creer la manifiesta inferioridad ( de contenidos, de exigencia , de producción)con relación a mi escuelita parroquial de Córdoba. Muchos años después entendí el principio económico que subyace a estos desarrollos: no se gasta para educar a millones de meseras, camioneros, empleados de call centers o, para el caso. a tecnócratas que sólo deben aprender a aplicar unas cuantas fórmulas. La escuela es un lugar de paso y el niño debe pasar rápido para que no gaste más de la cuenta, eso sí, debe pasar convertido en un buen consumidor de productos masivos ( y mejor si son virtuales porque dejan más ganancia, con menos inversión y problemas de empleo). El grado cero del problema educativo es tan sencillo, tan difundicdo, que se ha vuelto invisible: la escuela primaria, presionada en todas partes por las reformas tecnocráticas de gobiernos urgidos a controlar el gasto, ha dejado de alfabetizar, tanto en términos lingüísticos como matemáticos. No puede sorprendernos entonces que la posterior construcción de conocimientos esté, como la economía, "desencajada".
Saludos cordiales,
Norma Fatala
Estimado profesor he visto como se comenta su carta de renuncia -no solo en este, su blog- sino en otros medios como es el caso de María Elvira Samper en El Espectador, a quien se le olvidó la norma mínima de cortesía de poner el vínculo a su blog, o de haber comentado acá mismo su publicación e invitar al artículo en el diário. Porque la calidad de sus publicaciones merece ser conocida, tal vez aprenderemos lo que en el aula no se ha alcanzado a transmitir...
De verdad que tienes la razón. Debo decirte que en la U pública..lo bueno es que aún hay gente que lee, sin embargo falta mucho, aparte de los estudiantes también hay muchos profesores que no leen y que no tienen sentido crítico.
Felicidades por ser consecuente con su forma de pensar.
Mi admiración total profe y futuro colega.
Sara García. Universidad del Cauca
Profesor, o mejor dicho ex-profesor Jiménez, lo felicito por su iniciativa de dejar la cátedra, ojalá más personas, que como usted, faltas de imaginación para construir una solución lo hicieran. ¿Qué se espera de unos estudiantes con profesores incapaces de resolver problemas contemporáneos?
Profesor Jiménez, lo felicito por su iniciativa de dejar la cátedra, ojalá más personas, como usted, sin imaginación para dar una solución, también lo hicieran. Es de valientes mostrar las incapacidades, como la suya: la de enseñar.
http://www.xatakaciencia.com/psicologia/leer-nos-cambia-el-cerebro-mas-de-lo-que-creemos
http://www.xatakaciencia.com/psicologia/leer-nos-cambia-el-cerebro-mas-de-lo-que-creemos
Pues desde mi punto de vista la lectura no es que ayude mucho para mejorar nuestra ortografía, aunque sí para expresarnos!!!! conozco gente que lee y lee y escriben fatal. por lo tanto una persona le servirá la lectura cuando ésta conozca las reglas de ortografía, o sea diferencias entre has/haz,ahí/hay... de este modo por medio de la lectura uno va recordando todo y la lectura será efectiva..
Hola Camilo. yo soy profesor de economia en la universidad "X" en Neiva. te cuento que en mi clase hago comprobaciones de lectura semanales y taller sobre videos documentales. todas las semanas. y resulta que un grupo de alumnos de mi clase se fue a quejar con el rector que yo no daba clases y que en lugar de trabajar (dando clases..) los ponía a ellos a hacer todo el trabajo leyendo y haciendo resumenes de documentales. y que ellos no querian trabajar sino que querian que yo diera clase y ellos copiar y no pensar ni analizar nada y mucho menos leer y ver documentales. por supuesto, despues de los talleres explico el tema en detalle, pero esto no valía de nada xq la intencion de los alumnos era no hacer nada en la clase. y el detalle de esta historia es que en la universidad me llamaron la atencion x eso. que mirara a ver como mantenia contento a los estudiantes.... uuuhhhmmmmmmmmmm?????!!!!!!!.. como te parece?
palomitoeducador.blogspot.com
Sin duda alguna, con la facilidad que brinda "doctor google, hoy se ha perdido la capacidad de critica, de construcción intelectual a partir de lo leído. "como el doctor google" nos da todo... esto no ha sido bueno para la educación. seguro que no.
Es muy triste leer esta carta y ver como el espíritu claudica ante la apatía de quienes deberían ser inquietos y ávidos de aprendizaje, que esa inmediatez y omniscencia que nos hace sentir google y wikipedia, se sienta desde la cuna de esta generación, y de las generaciones que iniciaron su formación desde el maldito año de 1997 donde se implanto el nefasto sistema de logros académicos, en el cual se pasaba por que se pasaba, en la recuperación de la recuperadera de la recuperación, lo que hizo insensibles a los maestros pues por mas esfuerzo que ponían en que el aprendizaje se diera el resultado sería el mismo todos pasan sin necesidad de aprender nada sólo había que estudiar para sacar el logrito y chao, por eso se dió tanta mortandad de primiparos en la primera década de este siglo, la educación se convirtió en no mas que una mercancía muy costosa y de dudosa calidad.
Después de leer algunos de los párrafos de sus estudiantes en el periódico universo centro, he llegado a la conclusión que yo también habría renunciado; o peor aún, la decepción me hubiera llevado al libre insulto.
Lo que realmente se apodera de mis pensamientos después de leer sobre su situación, es la desesperada idea de lo que esta pasando con los jóvenes de la élite económica del país. Poco antes de leer sobre su situación, encontré en internet un articulo donde los jóvenes de la élite norteamericana, criticaban y protestaban por el "vacio intelectual" que se impartía en la cátedra de Gregory Mankiw en Harvard; justo después de creer que un cambio realmente grande y bueno estaba sucediendo entre nosotros los jóvenes estudiantes, sale en los medios esta situación; lo cual inevitablemente me obliga a comparar lo que sucede entre los jóvenes de las élites de ambos países.
Yo tengo 20 años, eso de alguna manera me ubica con los nativos digitales, aunque debo decir, que los párrafos que salieron en universo centro me dan verguenza ajena; mas que los errores ortográficos, muestran un total desinterés.
Me pregunto cuantos de sus estudiantes realmente quieren estudiar Comunicación.
Nada que ver! La culpa la tienen los padres que no le leen a los ninos, los maestros y profesores que tampoco leen y no pueden trasmitir el placer de la lectura, la culpa la tiene nuestro ambiente superficial y la gran pobreza intelectual. Esta carta de renuncia deberia haber quedado en el ambito privado sin pasar al publico! Su autor, en el mejor de los casos, es arrogante, egoista, hipocrita e ignorante. No tiene vocacion para este oficio! Les deseo a todos un buen ano nuevo.
-Señor, como estudiante he atravesado por el proceso libros - Encarta - wikipedia -- este proceso me ha convertido en un incompetente intelectual y es triste verme en este estado... su texto me invitó a la reflexión y espero recuperarme pronto.
Le deseo felicidad.
-Señor, como estudiante he atravesado por el proceso libros - Encarta - wikipedia -- este proceso me ha convertido en un incompetente intelectual y es triste verme en este estado... su texto me invitó a la reflexión y espero recuperarme pronto.
Le deseo felicidad.
Nada que ver! La culpa la tienen los padres que no le leen a los ninos, los maestros y profesores que tampoco leen y no pueden trasmitir el placer de la lectura, la culpa la tiene nuestro ambiente superficial y la gran pobreza intelectual. Esta carta de renuncia deberia haber quedado en el ambito privado sin pasar al publico! Su autor, en el mejor de los casos, es arrogante, egoista, hipocrita e ignorante. No tiene vocacion para este oficio! Les deseo a todos un buen ano nuevo.
marina gonzalez pacciotti
Como alguien lo plantea es una realidad que la problematica de violencia, corrupción y otras que afectan el deporte la salud la cultura en su desarrollo obedecen a la falta de PROCESOS CONTINUOS en pro de un desarrollo educativo-cultural-social y de alli economico, copiar e imponer modelos foranéos segun la moda sea Europeo sea Norteamericano nos condena al fracaso sino implementamos un proceso de desarrollo propio y continuo que no obedezca a la politica de turno si no a la exigencia del sisitema en desarrollo que somos.
Pero ahora bien, allí entra el mea culpa de quienes fuimo somos o seremos profesores: Hasta donde nos comprometemos y participamos desde nuestro grano de arena? Ó seguimos buscando el culpable fuera en la basica o el prejardin, o en la casa. . .?
No es de renunciar es de asumir críticamente mi papel y desde alli, si me toca empezar con los vocales, HACERLO y poner mi grano de arena
Y disculpe mi ortografia...
Como alguien lo plantea es una realidad que la problematica de violencia, corrupción y otras que afectan el deporte la salud la cultura en su desarrollo obedecen a la falta de PROCESOS CONTINUOS en pro de un desarrollo educativo-cultural-social y de alli economico, copiar e imponer modelos foranéos segun la moda sea Europeo sea Norteamericano nos condena al fracaso sino implementamos un proceso de desarrollo propio y continuo que no obedezca a la politica de turno si no a la exigencia del sisitema en desarrollo que somos.
Pero ahora bien, allí entra el mea culpa de quienes fuimo somos o seremos profesores: Hasta donde nos comprometemos y participamos desde nuestro grano de arena? Ó seguimos buscando el culpable fuera en la basica o el prejardin, o en la casa. . .?
No es de renunciar es de asumir críticamente mi papel y desde alli, si me toca empezar con los vocales, HACERLO y poner mi grano de arena
Y disculpe mi ortografia...
ESTAMOS EN UN PAÍS LIBRE PODEMOS EXPRESARNOS Y PENSAR LO QUE QUERAMOS, ES POR ESTO QUE LEYENDO ALGUNOS COMENTARIOS, ESTOY SEGURA QUE LOS JÓVENES DE HOY SE HAN CONVERTIDO EN AUTISTAS DE LA INFORMACIÓN Y LA COMUNICACIÓN, NO LES INTERESA PARA NADA DIALOGAR CON SU PAR, MENOS LEER, LA COMUNICACIÓN HOY EN DÍA ES POR SEÑALES O SIGNOS QUE ELLOS MISMOS INVENTAN.PERO DEBEMOS SEGUIR LUCHANDO PARA QUE ESTA GENERACIÓN TOME CONCIENCIA Y SE DE CUENTA QUE NUESTRO GOBIERNO NECESITA QUE CADA DÍA LOS JÓVENES SE INTERESEN MENOS POR EDUCARSE Y NOS PUEDAN MANEJAR COMO MARIONETAS.
Hola Profe, gracias por su valor al expresar su malestar... es significativamente más complicado dar clases hoy en día, ¿será necesario ser más tolerante con los errores? no digo para pasarlos por alto, sino para entender que existen y entonces luego trabajar duro para disminuirlos (si es que acaso resultara imposible eliminarlos).
No poder comunicarse implica muchas más cosas que las dichas, y su filosofía es una interesante opción para la reflexión de todos los docentes.
Saludos Cordiales
Ana Bischoff
Caracas, Venezuela
Tengo 37 años, hace 20 años terminé mi bachillerato, tomé una carrera en el área de las ciencias y tecnología. Me puedo describir como un híbrido entre dos generaciones, la pre-digital y la digital.
Pero por otro lado, hace 4 años decidí tomar una carrera en el área del Derecho, en donde definitivamente debes saber leer, escribir, expresar tus ideas, interpretar, etc. Inicié esta carrera con personas, algunas mayores que yo que posiblemente se encuentren algunos entre los 50 a 60 años; otros de mi misma generación, años más, años menos; la inmensa mayoría, muchos años menores que yo y por lo tanto, pertenecientes totalmente a la era digital.
En todos los casos, el mayor problema que he visto, no como profesor, sino como estudiante, es una pobre cultura en general, que no se a quien achacar esta culpa; en otros una falta de interés en el fondo de las cosas, el propio sistema privilegia a memorizar muchos conceptos (lo cual es importante, porque sin dominarlos no se podría entender dicho fondo) pero no se estimula a ir más allá, a querer conocer no solo lo que se nos entrega, sino lo que falta por aprender de un área específica.
Yo no culpo a los estudiantes, ellos muchas veces actúan así porque así es como se nos programó desde nuestro hogar: a hacer exactamente lo que se nos dice, aprender lo que se nos enseña, esforzarnos, pero cuidado con esforzarte más de la cuenta, porque "el profesor podría considerarte un sabelotodo y por lo tanto dejarte en evidencia cuando él quiera"
En general esa es la forma de actuar que he visto en mis actuales compañeros e incluso es el comportamiento que he visto en otros estudiantes (los míos, cuando me ha tocado enseñar).
Definitivamente la responsabilidad es en parte del estudiante por el desgano ante tareas difíciles, pero por otro lado a la actitud adquirida en base a nuestra formación previa. Pocos fueron los profesores que en el pasado influyeron en mi de esa manera tan positiva (desear ir más allá de lo que meramente se me otorgaba en el aula de clases) de ellos traté de tomar esa forma de enseñar, esa actitud, de entender que es mejor tomarse 10 a 15 minutos de cada clase en exaltar esos valores de los que nos habla en su escrito; de decirle a los estudiantes diariamente qué es lo que se espera de ellos, debido a que ellos necesitan saberlo, necesitan enterarse de cuales son sus debilidades y cómo resolverlas a la vez de cuales son las expectativas de su profesor, a pretender solamente completar un elaborado y concienzudo programa pre elaborado.
Echarle la culpa a las nuevas tecnologías es un error, de hecho facilitan mucho nuestra vida. La culpa es de nuestro grado de compromiso como estudiantes, pero sobre todo, de la nueva generación de profesores, demasiado ocupados enseñando, tanto, que no les alcanza el tiempo para EDUCAR.
Yo como profesora universitaria, de bachillerato y estudiante de postgrado me identifico con lo expresado en esta carta, como ustedes. Me parecen muy curiosas las respuestas que estudiantes y demás han dado en desacuerdo con el profesor Jiménez, es triste, no han entendido la carta, y luego de lecturas superficiales pretenden desacreditar las palabras de Jiménez. No se trata de internet, yo como profesional e investigadora me sirvo de internet, se trata de que los profesores nos encontramos con una audiencia donde predomina "el desinterés por aprender", es más transcendental para ellos actualizar el estado de facebook. Es una realidad no solo de la educación colombiana o solo de esa materia, es algo generalizado. "La nueva generación de profesionales"
Pobres niños de hoy. To empieza con la educación básica, hasta en los colegios públicos, les exige computador y banda ancha: Las tareas deben enviarlas al correo del docente; todo virtual. No investigan, no critican, no tiene imaginación, no son creativos. Todo se los resuelve el señor Google. Son de mente perezosa. Llegará el día en que ya no piensan, qué tristeza.
La discusión que plantea acerca de las incapacidades que tienen nuestros estudiantes para leer, escribir y pensar -desde y a partir de un texto- constituye un interesante punto de partida para repensar el quehacer educativo de hoy. Cuál es, entonces, el papel que hoy tenemos los docentes, cuál el de los padres y qué modelo de país queremos construir. Me interesa saber qué está leyendo -Semana edición 1546- que nos ayude a dilucidar estos cuestionamientos.
Yo me presenté a "La Ponti" hace ya por lo menos 8 años. No pasé la entrevista. Los profesores que calificaban argumentaron que: "usted tiene lecturas anteriores, que no le permiten ser educado con el perfil para ser un literato." ¿En qué quedamos entonces profe?
Mis profesores todos no piensan igual, algunos creen que resumir una lectura a párrafos tan cortos pero concisos, son solo para estudiantes del norte, ya que ellos cuentan con una mente mayor desarrollada; creo yo que es de vitan importancia que abecés nos exijan una lectura, ya que con este nuevo modernismo la mente se nos está volviendo más floja.
A demás no es tan difícil el escribir párrafos cortos y breves.
Hoy en dia con el crecimiento de la comunicacion, el mundo virtual toma poder; ayer mirabamos un libro con tanto interes para solucionar las cosas,´para instruirnos, en ellos la informacion aparecia detallada; hoy en la actualidad pueden aparecer muchas cosas en internet, se nos es mas facil, "hacer click" y que todo este ante nuestros ojos, en lugar de ir a una biblioteca a buscar un libro; pz a las personas les atrae lo que no implique esfuerzo. Con la internet vienen las redes sociales y dichas paginas donde hay libre expresion, pero para esa libre expresion no es necesario escribir mal; a diario se ven personas que no saben escribir y otras que saben escribir pero por seguir una moda lo hacen de otra manera; convertimos nuestros escritos en simbolismos y palabras sueltas; pero para ello estan los profesores, ellos estan para esa constante lucha de enseñanza, y que mas desmotivante para un maestro ver que sus alumnos a pesar de tanto esfuerzo sigan escribiendo como "zombies" (tal como lo dice dicho profesor) pero no es total culpa la del internet, considero que la culpa es de los alumnos que se dejan llevar por ciertas cosas y no diferencian lo real de lo virtual.
Muy bueno su punto de vista, esto nos pone a pensar, ¿si ocurre una cosa como esta en la vida universitaria, como sera el infierno de los colegios?...
Se ha perdido la capacidad de analisis, de profundizar, de buscarle logica a las cosas. Me encantaria tener un maestro como usted dictandome clase!, me gusta la exigencia, me gusta cuando me dicen que hice las cosas mal... de eso es que se aprende verdaderamente. ¡Excelente escrito!, que buena enseñanza.
La avances tecnológicos son de gran ayuda y de gran importancia, pero los usuarios, las personas desvirtuaron su objetivo principal, en el caso de la educación, los estudiantes se volvieron muy facilistas, no quieren leer, no quieren resumir, no quieren pensar, todo se lo estan dejando a las máquinas, los estudiante se volvieron copiar y pegar y no analizan, de ahí que este profesor quiera renunciar al sistema actual, antes, habia esfuerzo, dedicación y los resultados a nivel educativo eran excelentes, hoy en día, todo se lo dejan a las máquinas. Hay que leer, entender, comprender, analizar, pensar, para mejorar la educacion
Es indignante ver como la tecnología esta atrofiando nuestras mentes con absoluta basura, por estar sumergidos en nuestro cuento y por pertenecer a un grupo social nos estamos volviendo marionetas de la tecnología y no vemos el daño que nos estamos haciendo y el que le asemos a nuestra sociedad y lo más indignante es que estamos dañando nuestro futuro y si malgastamos los recursos monetarios de nuestros padres los cuales llevan muchos años trabajando y esforzándose para darnos una mejor vida, vida que ellos no tuvieron.
pensando en la triste realidad que hace al profesor a tomar aquella decisión sin juzgarlo y antes entenderlo , puesto que pienso que realmente la tecnología nos a alejado de lo que realmente es importante, y es realmente aprender disfrutar el aprendizaje por el verdadero valor que este tiene no por la mediocridad que ahora nos consume cada vez mas buscando lo mas facil no para aprender sino salir del paso.
aqui y mas que nunca se afirma porque hace mucho tiempo las personas eran mas sabias , porque no habian sistemas que corrompieran o alejaran a aquellos ssabios de la verdad porque era mas facil sentir la curiosidad de saber mas, porque se preguntaban porque realmente quería hacer algo con sus vidas y realmente valoraban aprender. ahora tristemente solo creemos lo que nos dice el mundo técnico pues solo nos introducen a un mundo tecnológico, porque tristemente es mas fácil esforzarse menos, así no se aprenda. porque ahora somos muy conformistas. pero solo me gustaría que se pensara en un mejor futuro no el que nos quieren vender si no el que realmente nos llevara a la satisfacción total.
pienso que si el cree lo debe hacer sus actos a de conseguir y igual sigue siendo un profesor
YUDI NATALY NOMESQUE...
PUES EMBARRADA QUE DICHOS ESTUDIANTES NO APROVECHEN LA U PARA FORMARCE Y POPR EL CONTRARIO ASISTAN SOLO PARA DECIR QUE ESTUDIAN HAYA......
POR EL CONTRARIO EL PROFESOR SE NOTO QUE HIZO UNA BUENA LABOR Y DEPRONTO SE DESEPCIONO DE QUE TODO EL ESFUERZO QUE EL HACIA PARA QUE TUVIERAN CONOCIMIENTO NO FUE RECOMPENSADO HAY SI COMO DICE EL REFRAN " DIOS LE DA PAN AL QUE NO TIENE DIENTES"
así como hay estudiantes que no se preocupan por tener una profesión bien estructurada tan bien hay profesor que no se preocupan por sus estudiantes, pero no hay que darse por vencida tan fácil mente profesores como él no se encuentran todos los día y por lo menos habrán 5 estudiantes que si se preocupan y a ellos hay que dedicarles tiempo y todo su pasión por una buena educación.
Es verdad hoy en día todo es internet, google, Facebook o back Berry
Pero por mas que estos elementos sean tan útiles jamás, jamás podrán transmitir una emoción echas por si mismo no lograra conmoverme como el texto anterior logro hacerlo, por que esta echo por una persona que siente y que ama su profesión y como dice el maestro algún día tendrá 30 años, y creo que se acordaran de él y si no lo aprovecharon les pesara.
Encontré tu blog y leí varias de tus entradas, ésta en particular me gustó, porque estoy de total acuerdo contigo, no soy profesora, no dicto clases, pero créeme que quizás mi decisión hubiera sido la misma que la tuya, porque se siente una impotencia tan grande sentir que es muy dura la lucha contra la mediocridad, la apatía hacia las letras y la cultura en general. Pienso, que al igual que muchos de los cánceres que consumen a la sociedad, el origen podría estar en el seno de la familia. No se le está enseñando a los niños a AMAR las letras y el arte, no se está invirtiendo tiempo en mostrarles el deleite maravilloso que se esconde entre las páginas de un libro, y a cambio de ésto, ellos perciben el hábito de leer como algo aburrido, cansón, propio de los "nerds" y de "ratones de biblioteca". Arrojamos a las universidades jóvenes apáticos producto de la educación de padres más apáticos aún, y después se pretende que sean los profesores quienes realicen la labor que como padres nos correspondía y NUNCA cumplimos. Es hora de gastar menos dinero en comprarle a los niños juegos de video y tecnología, y más bien con cada sueldo regalarles un muy buen libro, interesante y divertido. Buen escrito.
Cuando lo leí, me sentí absolutamente identificada, soy profesora de español (comprensión y producción de textos), y si esto le pasó a usted con estudiantes de comunicación, a quienes se suponen que sí deben gustarle leer y escribir, imagínese cómo es mi lucha con estudiantes de otras carreras que ven esto de escribir y comunicarse como algo innecesario, no sienten ni la necesidad ni el apasionamiento que quisiéramos. Incluso, he tenido estudiantes que me han dicho que lo que más odian en la vida es escribir... Ante esas confesiones, no sé qué responder, sólo que escribir es necesario.
Sin embargo, creo firmemente que nuestro deber es seguir apostándole y seduciendo, por lo menos intentarlo. Por ello, en el tema de argumentación, puse a mis estudiantes a que respondieran su carta. Créame que nunca antes me había sentido tan orgullosa de ellas y ellos, porque hubo gente que lo leyó y le respondió con argumentos sólidos y una escritura clara, estudiantes de primer semestre, estudiantes de ciencias, de estadísticas. ¿Persisten errores? Claro, en este arte siempre los hará, pero me alegra que -antes que todo- pensaran, porque qué es la escritura si no una expresión del pensamiento.
Me gustaría compartirle algunos de estos escritos, si quiere leerlos.
Saludos y las apuestas hay que mantenerlas.
Me conmovió la carta del profesor; pero no estoy muy de acuerdo en algunas cosas que dice, como por ejemplo, les echa toda la culpa a los estudiantes, sin investigar un poco mas afondo sobre porque sus estudiantes no saben realizar un resumen bien hecho, tal vez en donde estudiaron, en la clase de Español no les enseñaron a hacer un resumen o un ensayo, o tal vez si se los enseñaron pero no como debería ser, no les exigieron. Pero cómo es posible que 25 estudiantes no logren hacer un resumen bien hecho como lo quería el profesor, y si esto también ocurría en otros salones, entonces me viene una pregunta a la mente ¿Quién está fallando? – acaso el 100% de la culpa la tienen los estudiantes, no, también debe tener algo de culpa el profesor, si mis alumnos no me saben realizar un resumen o lo hacen pero no bien hecho, pues yo como docente debo enseñarles, prepararlos bien en ese tema y aun mas si están estudiando para ser periodistas. Por otro lado, el profesor hace énfasis en las nuevas tecnologías, esa nueva era en la que vivimos, la que nos absorbe y nos hace dejar de lado los libros, la lectura, ese aprendizaje antiguo que nos da tanto conocimiento, pero así como ese tipo de aprendizaje nos da un conocimiento inmenso, también no lo da las nuevas tecnologías, solo que de una forma diferente, que no sabemos utilizar y/o aprovecharlas de manera apropiada; pero los tiempos van cambiando y el profesor debería buscar las herramientas para fortalecer su modo de enseñanza, sin dejar a un lado su modo de enseñanza inicial. También el profesor dice que ya el estudiante no tiene un espíritu crítico, pero esto a que se debe, a la forma de enseñar, tal vez de ponerlos a leer libros que no generan este tipo de cosas, o tal vez no inspira al estudiante a fomentar la curiosidad. Dice también que para leer se debe hacerlo en silencio que así surgen las dudas, pero no es del todo cierto, pues interactuando con otras personas surgen aun más preguntas; lo que sí es cierto es que uno se concentra y entiende mas leyendo en silencio.
Ya para finalizar, pienso que el profesor Camilo cogió un rumbo equivocado, a que me refiero, pues a que para ser profesor hay que tener vocación como en todo, entregarse a su profesión, y eso a él le falto. Mi mamá es profesora de español y dicto clases en un colegio de una población muy pobre, donde los estudiantes no tienen ningún interés en aprender, van al colegio por pasar el rato con los amigos, buscar novio (a) o porque si no van al colegio sus papás los ponen a trabajar, pero siempre en cada salón van a ver 3 o 5 estudiantes que si quieres aprender y estudiar, y por estos estudiantes es que no se debe de dejar de enseñar.
Me falto decir, que no soy quien para juzgar al profesor, pues no se como era y como dictaba las clases, pero debió ser un magnifico profesor, solo que le falto ir a la par con los nuevos avances tecnológicos.
Mi nombre es ALEJANDRA.
No podria dar algun argumento claro,Son de esas líenas que debes leer, leer y volverlas a leer.Soy de esta generación, antes de empezar a leer vi cuantas páginas tenía- Y quién no lo hizo- me encanta leer, puedo jurarlo, y ser crítica, dar algún punto de vista. Pero la cultura de la lectura se pierda, ahora es más vaga, más lenta para los que apenas empiezan, recuerdo mis años escolares,(se dibuja una sonrisa en mi rostro); cómo me gustaba aprender y escuchar, ahora me remonto a los ultimos años de mi educación, y no puedo decir lo mismo, que falta de ganas, de empeño, con sobra de estupidés.Tal vez fué el profesor, el cambio de colegio, lo que si creo es que si alguna de las dos partes hubiera dado un poco más, sería distinto. Y, son tantos factores, la falta de presencia del docente en el alumno, y visceversa. Ahora que empiezo un nuevo reto, como estudiante, quiero entregarme a mí, por que no se adquiere conocimiento por caer bien a los demás, por estar encima de ellos o algo así, si no por que en verdad exista ese crecimiento interno que te haga sentir pleno.Aunque... el aprender no tiene fin, jamás se podría permanecer en esa plenitud. Su carta es inspiradora, y transforma el pensamiento abrupto y estático; Pero, ¿Cómo darle la razón a su retirada? No todo ésta perdido, y con tantos argumentos, que en mi concepto son válidos, muchos pueden perder la Fé. Para mí fue un verdadero gusto, leerlo y tratar entenderlo, como le dije anteriormente, son de esas líneas que hay que leer y leer. para encontrar su escencia. !gracias!
Omita el primero.
No podria dar algun argumento claro,Son de esas líneas que debes leer y volverlas a leer.Soy de esta generación, antes de empezar vi cuantas páginas tenía- Y quién no lo hizo- me encanta meterme en este mundo literario, puedo jurarlo,ser crítica, dar algún punto de vista. Pero la cultura de la lectura se pierda, ahora es más vaga, más lenta para los que apenas empiezan, recuerdo mis años escolares,y se dibuja una sonrisa en mi rostro; cómo me gustaba aprender, escuchar explorar y aventurarme. Pero, me remonto a los últimos años de mi educación, y no puedo decir lo mismo, que falta de ganas, de empeño, con sobra de estupidés.Tal vez fué el profesor, el cambio de colegio, lo que si creo es que si alguna de las dos partes hubiera dado un poco más, sería distinto. Y, son tantos factores, la falta de presencia del docente en el alumno, y visceversa.Los que resumen mediocridad. Ahora que empiezo un nuevo reto, como estudiante, quiero entregarme a mí, por que no se adquiere conocimiento por caer bien a los demás, por estar encima de ellos o algo así, si no por que en verdad exista ese crecimiento interno que te haga sentir pleno.Aunque... el aprender no tiene fin, jamás se podría permanecer en esa plenitud. Su carta es inspiradora, y transforma el pensamiento abrupto estático; Pero, ¿Cómo darle la razón a su retirada? No todo ésta perdido, y con tantos argumentos válidos, que muchos pueden perder la Fé. Para mí fue un verdadero gusto, leerlo y tratar entenderlo, como le dije anteriormente, son de esas líneas que hay que leer y leer. para encontrar su escencia. !gracias!
Yo soy estudiante universitaria y siento la apatía de la usted habla. Mis razones son que yo no siento que mis estudios me estén haciendo más feliz, ni tan siquiera considero que vayan a contribuir a alcanzar mis sueños, por el contrario la mayor parte del tiempo los siento como una obligación y una carga pesada. Ahora lo único que quiero es tratar de convertirlos en algo que disfrute,estoy tratando de sentirme motivada con ellos y hacerme creer que eso es lo que quiero.
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